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Médicos de La Fe operan de corazón a una niña prematura por primera vez en España
El centro sanitario pondrá en marcha en 2008 una unidad para intervenciones cardíacas intrauterinas

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Médicos de La Fe operan de corazón a una niña prematura por primera vez en España
Un médico atiende a la pequeña Paola en la unidad del hospital La Fe donde se encuentra ingresada desde el día de su operación.
El hospital La Fe ha superado con éxito su último "desafío al límite" tras operar, por primera vez en España, a una niña prematura, Paola, de una cardiopatía congénita grave al tener alterada la ubicación de las arterias del corazón.

La pequeña nació a las 31 semanas de gestación en Castellón, con 1.100 gramos de peso, un corazón del tamaño "de una castaña" y arterias de menos de un milímetro de diámetro. La gravedad de su estado obligó a someterla a una compleja intervención para situar las arterias aorta y pulmonar en el lugar adecuado. La pequeña contaba con tres semanas de vida y 1.375 gramos de peso el día de la intervención.

El doctor José María Caffarena, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca Pediátrica de La Fe, fue el responsable de la operación que mantuvo a la pequeña diez horas y media en un quirófano y de la que sólo existen precedentes en París.

Paola, que nació de un parto gemelar y cuya hermana no presentó problemas, se encuentra actualmente ingresada en La Fe donde evoluciona de forma favorable y ha alcanzado los 1.600 gramos de peso.

En la pequeña concurrían varios elementos de alto riesgo: prematura con muy bajo peso y una cardiopatía congénita, que son las causas de mortalidad más frecuentes en recién nacidos, tal como explicó Caffarena. A pesar de los "factores peligrosos" el equipo médico decidió seguir adelante en lo que el cirujano definió como "un desafío al límite".

Tras los primeros exámenes observaron que la cardiopatía "se podía paliar con cirugía de bajo riesgo, pero decidimos ir a una corrección completa porque de lo contrario había pocas expectativas de vida", según el especialista.

Antes de decidir la operación, en la que participaron ocho facultativos, se había sometido a Paola a un tratamiento que no ofreció el resultado esperado. Al ver que la niña sufría deterioro pulmonar se pensó en la operación.

La pequeña entró en el quirófano el pasado 29 de noviembre con una malformación en el corazón que implicaba que del "ventrículo izquierdo salía la arteria pulmonar y del derecho la aorta, cuando la ubicación correcta es la contraria". Ese no era el único problema de Paola. "Además, tenía asociada una gran comunicación interventricular, un defecto en la parte del tabique que separa los ventrículos del corazón".


Cirugía con lupa
El trabajo que esperaba a los cirujanos no era fácil. La dificultad radicaba, sobre todo, "en el peso tan reducido del bebé y la inmadurez de sus órganos debido a su prematuridad". Caffarena aseguró que el "corazón era del tamaño de una castaña, sus arterias no llegaban a medir un milímetro de diámetro y el volumen de sangre circulante de la paciente no superaba los 100 centílitros, es decir, menos de un vaso de agua pequeño". Lo normal en un adulto son cinco litros de sangre.

Las diminutas dimensiones de Paola obligaron a que los médicos se sirvieran de lupas para poder desarrollar el trabajo quirúrgico para conseguir situar en el lugar adecuado las arterias coronarias y cerrar la comunicación interventricular.

La preparación del quirófano comportó contar con un "dispositivo extracorpóreo específico adaptado al pequeño tamaño de la niña". Esta máquina es la que permite oxigenar la sangre para que ésta circule mientras se está operando del corazón.

A lo largo de la operación la paciente "tuvo el corazón parado durante 116 minutos y estuvo otros 23 minutos con toda la sangre fuera del cuerpo", señaló Caffarena. La necesidad de esa actuación explica que se preparase un equipo extracorpóreo específico.

La malformación cardíaca con la que llegó al mundo Paola afecta a unos dos niños de cada 1.000 recién nacidos. El tratamiento de la misma pasa de forma necesaria por someter a los bebés a una intervención, ya que de lo contrario la mayor parte de los pequeños aquejados de esta grave patología mueren, tal como destacaron los especialistas.

Caffarena recordó que en la unidad de cardiología infantil se operan cada año alrededor de 200 niños, que pueden ser desde recién nacidos hasta de 15 años. Hasta este servicio llegan niños de Baleares, Albacete, Murcia, Aragón y Cantabria, si bien la mayor parte de ellos proceden de la Comunitat. En los últimos años ha aumentado la tasa de inmigrantes. Ahora entre el 15 y el 20% de los casos son inmigrantes.


Operaciones dentro del útero
Al desafío que acaba de afrontar el equipo de cardiología pediátrica de La Fe con la operación de la pequeña Paola, se suma ahora un nuevo reto de este centro sanitario.

El hospital infantil La Fe prevé para 2008 poner en marcha una unidad de investigación para operar cardiopatías congénitas dentro del útero, es decir antes del nacimiento, tal como anunció ayer el doctor José Anastasio Montero, jefe de la unidad de Cirugía Cardiovascular de La Fe.

Montero explicó que ya están trabajando para "poner en marcha el primer programa experimental de investigación de cirugía y tratamiento de la cardiopatía congénita intra útero".

Para conseguir ese objetivo el especialista destacó que ya están solicitando ayudas y becas para poder materializar esta iniciativa el año que viene.

El doctor José María Caffarena, responsable de la Unidad de Cirugía Cardiaca pediátrica de La Fe, trabaja junto con el doctor Montero para llevar a cabo el proyecto que inicialmente se plantea como un servicio "de cirugía de experimentación e investigación", pero cuyo fin último es la aplicación clínica.

Caffarena y Montero explicaron ayer que en estos momentos en España no existe ningún centro que desarrolle un programa de estas características. "Sólo está empezando, también en el ámbito experimental, en Toronto y Tokio, mientras que en Boston se ha dado un paso más, ya que es el único lugar del mundo donde se realiza un importante programa en el ámbito clínico asistencial de cirugía cardiovascular intra útero", apuntó Caffarena.

Montero explicó que una cardiopatía congénita durante el embarazo "se puede ver pronto", si bien puntualizó que siempre "depende de la gravedad".

Como una de las grandes ventajas de esta técnica quirúrgica, el especialista destacó que normalmente "si hay una malformación en el corazón, ésta impide el buen desarrollo de todo el órgano". Esa situación se puede evitar si se consigue "corregir durante el embarazo una lesión", en tanto que de esa manera se facilita que todo "se desarrolle normalmente".

También comentó el doctor Montero que en muchas ocasiones "al diagnosticar en el embarazo que el bebé tiene una cardiopatía congénita, si está en el plazo legal, se aborta, pero si se le pudiera corregir se daría la posibilidad de evitar el dramatismo que supone acabar con el proyecto de vida que es tu hijo".

Los cardiólogos implicados en el "reto" insistieron en que ahora lo fundamental es encontrar las personas con la cualificación y la ilusión necesaria para participar en esta iniciativa que comporta "un sentido vanguardista de la medicina".

lgarces@lasprovincias.es
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