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Declarado culpable el joven que mató a su novia de 23 puñaladas en San Marcelino
30.11.07 - 17:08 -

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Un jurado popular ha declarado culpable al joven de nacionalidad pakistaní acusado de matar el 20 de agosto de 2005 en un descampado contiguo al polideportivo 'La Rambleta', ubicado en la Avenida Pio IX del barrio de San Marcelino de la ciudad, a su pareja de 23 puñaladas cuando ésta intentaba romper la relación definitivamente su relación sentimental, según informaron a Europa Press fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).
El joven, quien se negó a contestar a todas preguntas durante la celebración del juicio, mantuvo una relación sentimental con la víctima, con quien llegó a convivir por un periodo de tres meses, hasta que no pudieron soportar los gastos de la vivienda y ella se tuvo que ir a vivir con sus padres, mientras que el acusado se realojó en el domicilio que había compartido con anterioridad con otros compatriotas ubicado en la misma calle.
Tras el periodo de convivencia, según el relato del ministerio fiscal, la joven quiso dejar la relación en varias ocasiones, pero cada vez que se lo proponía, el acusado, que en el momento de los hechos tenía 27 años, le decía que si ella lo abandonaba, se suicidaría, lo que le ocasionaba un sentimiento de lástima y culpa, por lo que mantenía el noviazgo.
A principios del mes de agosto de 2005, la joven se fue con su familia a Caraballa (Cuenca) a pasar el verano, donde tomó la seria decisión de quedar con su novio, el 20 del mismo mes, para romper definitivamente su relación sentimental.
El día pactado, la víctima cogió el autobús desde este municipio junto a su hermana y llegaron a Valencia sobre las 11.00 horas. Una vez en la ciudad, la víctima se dirigió a su domicilio, aunque antes le pidió a su hermana que le prestara las llaves de la casa ya que se había dejado las suyas en Caraballa. Por esta razón, quedaron en verse de nuevo en el domicilio sobre las 13.30 horas.
No obstante, previamente, sobre las 11.30 horas, la joven quedó con el acusado en un descampado contiguo al polideportivo 'La Rambleta', ubicado en la Avenida Pio IX del barrio de San Marcelino de la ciudad, con el objetivo de romper su relación. Como el joven suponía lo que iba a pasar, se presentó en el lugar provisto de un cuchillo de grandes dimensiones que escondió debajo de un forro polar que portaba en las manos, así como de una bolsa de plástico, en cuyo interior colocó un pantalón y una camiseta para cambiarse tras cometer su acción, según el relato del ministerio fiscal.
Cuando ambos comenzaron a hablar, y la víctima no se doblegó ni a sus conminaciones ni a sus súplicas, el joven extrajo el cuchillo y comenzó a clavárselo en el cuello y en el tórax, hasta causarle la muerte tras asestarle un total de 23 cuchilladas.
En la lucha posterior al ataque, el acusado, al evitar que la víctima le arrebatase el cuchillo, se cortó en la palma de la mano derecha, lo que le produjo que sangrara abundantemente. Por ello, tras acabar con la vida de su pareja, cogió la camiseta que guardaba en la bolsa de plástico para atársela en la mano y poder huir del lugar.
Posteriormente, el joven se trasladó hasta una gasolinera del barrio valenciano de Patraix, donde un cliente avisó a su propietario, a quien le contó que un individuo de raza árabe le había atracado en la boca del metro de ese barrio y le había pinchado una navaja. Como consecuencia, el propietario llamó al Servicio de Atención Médico Urgente (SAM), que acudió hasta el establecimiento y trasladó al joven al Hospital Doctor Peset.
El acusado ingresó en el centro sanitario con un nombre falso y, tras ser intervenido quirúrgicamente e ingresar en planta, huyó. Una vez en la calle, llamó a un primo suyo, quien avisó a la policía de lo ocurrido y, posteriormente, le detuvo. Por estos hechos, el ministerio fiscal pide una pena de 19 años de prisión por un delito de asesinato y que indemnice a los padres de la víctima con 120.000 euros.
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