«La verdad es que agradezco no haber venido con mis hijos»

Una pareja se besa frente a una de las esculturas de la Marina, ayer por la tarde. / j. monzó
Una pareja se besa frente a una de las esculturas de la Marina, ayer por la tarde. / j. monzó

Las familias dan la espalda a las esculturas sexuales de Miró junto a la base del Alinghi | Decenas de turistas visitan la exposición al aire libre y se fotografían con las imágenes entre carcajadas y expresiones de sorpresa

ÁLEX SERRANOVALENCIA.

Las esculturas sexuales que Antoni Miró expone desde el pasado domingo frente a la antigua base del Alinghi atrajeron ayer a decenas de curiosos que quisieron acercarse a ver de primera mano la exposición más polémica de la ciudad. Sin embargo, en las casi tres horas en que LAS PROVINCIAS estuvo a pie de mar observando las obras ninguna familia paseó frente a ellas. Los más pequeños han dado la espalda a unas esculturas que el Foro de la Familia, entre otras asociaciones, ha criticado.

Los más interesados en las estatuas eran los turistas. Con más de 30 grados en el último sábado de verano, decenas de visitantes de la ciudad, así como curiosos, se acercaron ayer hasta la Marina, aunque lo cierto es que la inmensa mayoría de ellos no lo hicieron para ver las obras de Miró sino por otro motivos: encontrárselas junto al Veles e Vents fue una sorpresa para muchos de ellos. «La verdad es que agradezco no haber venido con mis hijos», le decía una mujer a otra mientras miraba de reojo las esculturas, que representan varias posturas sexuales con motivos grecorromanos.

Desde su instalación hace una semana, la obra del artista de Alcoi no ha dejado de levantar polémica. Pero para quienes ayer se acercaron hasta la Marina para ver en primera persona las esculturas la cuestión no era si las imágenes debían estar o no a la vista de todos. Muchos de ellos se las encontraron casi de sorpresa. «No, a ver, nosotros habíamos venido a pasar el día y las hemos visto de repente», comentó María, que acudió al puerto a pasar el día con su novio, que no dejaba de fotografiar entre carcajadas las esculturas.

Muchos de los visitantes aseguran haberse encontrado la exposición «de sorpresa»

Ese fue el sentimiento predominante entre los visitantes ayer de la Marina. La sorpresa y cierta risa nerviosa. Lo cierto es que el lugar donde están las esculturas es una zona de paso por la que cada día discurren cientos de personas. Muchos de ellos en bici, que ayer lanzaban sorprendidas miradas a la obra de Miró.

Pero ni rastro de menores. Sí los había en otros puntos de la Marina, como el Veles e Vents, pero los padres parecían no querer acercarse a las esculturas. El Foro de la Familia ha interpelado al conseller de Educación y Cultura, Vicent Marzà, para que informe a los padres de si la muestra que se exhibe en un espacio público está en línea con lo que se imparte en los centros escolares bajo su responsabilidad. «El comisario de la exposición reivindicó el pasado martes el valor de ésta como 'clase de educación sexual', sin que desde la conselleria se haya dicho nada al respecto. Reclamamos a Marzà que explique si en los colegios se está enseñando a los niños afectividad y sexualidad con un criterio tan explícito e invasivo, y aclare los contenidos que se imparten a cada edad», reclamó el delegado del Foro de la Familia en Valencia, Vicente Morro.

Reacciones políticas

Mientras, la vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, se pronunció el viernes sobre la exposición. De hecho, ha sido el único cargo de la Generalitat que se ha manifestado sobre la polémica que han generado esta docena de piezas al estar situadas en un espacio público transitado por familias con niños. Oltra, tras el pleno del Consell, dijo no entender el debate generado. «A veces tengo que mirar el calendario, no le veo la polémica a normalizar el cuerpo humano vestido o desnudo», comentó.

Por otro lado, el presidente de la gestora del PP de la ciudad de Valencia, Luis Santamaría, se sumó a las voces que han criticado la ubicación escogida para la 'Suite Erótica' de Miró, y pidió «una reflexión» sobre «la idoneidad» de utilizar el paseo junto al mar en la Marina para la ubicación de estas piezas que reproducen escenas sexuales de forma explícita. «El arte erótico ha estado presente en toda la historia de la humanidad: en la escultura, orfebrería, pintura... No nos oponemos a que una manifestación artística tenga su espacio, su lugar», señaló el también diputado en Les Corts. «Lo único que pedimos es respeto a las familias que pasean. No es el lugar más adecuado para su exposición», reiteró tras visitar la zona.

 

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