Los vendedores dominicales recogen firmas para seguir junto al Mercado Central

Una compradora observa una lista de firmas, ayer. / lp
Una compradora observa una lista de firmas, ayer. / lp

Los empresarios cargan contra el concejal Carlos Galiana, que aún no se ha reunido con ellos, y mantienen el pulso contra el Consistorio

ÁLEX SERRANO

valencia. Los vendedores del mercado extraordinario situado junto a la Lonja no se rinden y pese a la decisión municipal que les expulsará de esa ubicación a partir de septiembre, cuando comenzarán a ser multados, han comenzado a recoger firmas para mantenerse en el enclave donde llevan trabajando años. Las hojas para recoger apoyos entre los compradores se podían ver ayer en varios de los puestos, que mantienen su pulso al Consistorio tras la entrada en vigor de la nueva ordenanza de venta no sedentaria. Muchos empresarios mostraban también carteles en los que cargaban directamente contra el concejal de Mercados, Carlos Galiana.

Es la solución que han buscado los vendedores para mantener sus puestos de trabajo que, dicen, peligran si tienen que abandonar la plaza del Mercado y sus alrededores. Por el momento, eso sí, no se van. Tras la visita de un inspector de Mercados el pasado fin de semana, la sensación que se respiraba ayer en los alrededores de María Cristina era total. La procesión, como se dice, iba por dentro. Y por fuera, porque los vendedores contaban a quien preguntara qué problema tenían con el Consistorio. «Nos quieren echar de aquí y me va el pan en ello», decían desde un puesto de venta de sombreros y abanicos, que a partir de septiembre tendrán que dejar de vender en el centro.

Argumentan, entre otros aspectos, que prácticamente cualquier gran ciudad española tiene un mercado de este tipo los domingos, aunque en realidad el suyo es un mercadillo extraordinario al uso, con el añadido de un par de puestos de cromos y artículos de coleccionista en la plaza Ciudad de Brujas. Incluso ellos, que creen que podrán seguir trabajando en la nueva instalación que quiere impulsar el Consistorio, están recogiendo firmas contra lo que tildan de «cacicada».

Sin embargo, lo cierto es que la nueva ordenanza de mercados es la que prevé que el conocido como mercado de la plaza Redonda se ubicará en la plaza del Mercado, en las calles Palafox, En Gall, de la Merced, Cedaceros, Flassadors y Liñán y en la avenida del Oeste. Este mercadillo únicamente podrá vender objetos usados, artísticos o de colección, lo que en la práctica deja fuera a un porcentaje muy alto de los vendedores que trabajan en el entorno.

El texto legal ha seguido todos los trámites administrativos que corresponden a una ordenanza de estas características, incluido el plazo de alegaciones y un proceso participativo, y fue aprobado por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento en julio de 2018. Incluso el PP votó a favor, como el concejal Galiana le recordó a Santiago Ballester, del PP, cuando este mismo mes le afeó la falta de diálogo y el poco tiempo de reacción de que han dispuesto los vendedores para responder a la decisión de Compromís.