Vecinos de Malvarrosa piden la ayuda del Ayuntamiento para frenar una plaga de pulgas

Rescate. Agentes de la UMA en acción con el animal afectado. / lp
Rescate. Agentes de la UMA en acción con el animal afectado. / lp

Los insectos se detectaron hace dos meses en la calle Gomera y ya afectan a tres vías colindantes, como son la de Gran Canaria, Pico de Teide y Las Palmas

A. C.

valencia. Pasear por la calle Gomera es un riesgo sanitario debido a una plaga de pulgas que indigna a los vecinos de la manzana. El foco de infección proviene de la planta baja de una de las fincas y tal como indican los inquilinos, su propietaria no coopera para desinfectar la zona. Ante la pasividad, los residentes reclaman la mediación inmediata del Ayuntamiento de Valencia. En las últimas tres semanas, ya han solicitado casi una decena de veces la intervención policial por la plaga, que estalló hace dos meses.

En las cuatro calles no se habla de otra cosa, y a la mayoría de niños no se les permite acceder al patio trasero en el que se halla la casa en cuestión. En él, la ropa y la suciedad se acumulan junto a la puerta y las ventanas dejan ver la basura y el desorden acumulados en el interior.

La semana pasada, la Policía Local y su Unidad de Medio Ambiente (UMA) acudieron al lugar para fumigar fachada y patio, no lo hicieron en el interior de la vivienda por ser propiedad privada. La coyuntura se agrava por los animales que presuntamente la propietaria acoge. De hecho, los agentes rescataron a un perro a través de un ventanal. Presentaba un cuadro de desnutrición y estaba cubierto por los insectos.

La legislación no permite la intromisión pública en una inmueble privado, salvo excepciones, como puede ser una incursión por razones de insalubridad y con orden judicial. «Los trabajadores municipales calculan al menos un año de espera», relatan angustiados los vecinos. «Ya no podemos más» es la frase más repetida en los alrededores de la calle Gomera. No imaginan un plazo tan largo para ver soluciones y urgen que se agilice la burocracia.

Santiago A., que ocupa la última planta de la finca y la vicepresidencia, se acompaña siempre de insecticida para evitar picaduras. No obstante, no surte efecto y tiene todas las extremidades marcadas por las señales del insecto. Los residentes consultados afirman que los productos desinfectantes son inefectivos ya que el epicentro sigue activo.

El mes pasado, otra propietaria, Iuliia B., solicitó en tres ocasiones la intervención «urgente» del Consistorio, según documentación a la que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS. Instó que se esterilizase la finca y sobre todo el apartamento de la planta baja. También pedía la actuación sanitaria para determinar «el estado de salud mental» de la propietaria. «Las amenazas por su parte son constantes», afirma Iuliia. El resto califica la tensión como «insoportable». Las ventanas exteriores del bajo tienen los cristales rotos y muestran el paso de las llamas, «fruto de las peleas», según declaran los vecinos.

Los afectados temen que llegue septiembre y no se haya desinfectado. La zona cero está a 50 pasos de dos colegios, Escolapios Malvarrosa y CEIP Malvarrosa. «Cuando pasas cerca de los ventanales, saltan las pulgas», afirma Iuliia B. Piensan que con el paso de los escolares «la plaga sería irrefrenable».