Vecinos acusan a Grezzi de poner «patas arriba» el centro con sus restricciones al tráfico

Calle San Vicente Mártir, desde San Agustín. / manuel molines
Calle San Vicente Mártir, desde San Agustín. / manuel molines

Los residentes reclaman al Consistorio una alternativa mientras Movilidad se reunirá con Delegación del Gobierno para tramitar las cámaras

Á. SERRANO / P. MORENO

«Son los ilustrados. Todo para el pueblo pero sin el pueblo» o «pone el barrio patas arriba con sus bucles, y ahora ni sabe cómo resolverlo» son algunas de las afirmaciones realizadas por distintos portavoces vecinales respecto al sistema de tráfico para acceder a Ciutat Vella implantado hace años y donde falta poner en servicio las cámaras de reconocimiento de matrículas. Las asociaciones de residentes del centro critican la inacción del Consistorio mientras que la Federación de Vecinos pide un proceso participativo sobre el control de acceso a esta parte de la ciudad.

Toni Cassola, presidente de la asociación de vecinos Amics del Carme, lamentó ayer que el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, no tenga en cuenta que los principales perjudicados son los vecinos, «los que cada día tienen que pasar una carrera de obstáculos para entrar o salir, y a la postre los más multados por unas normas provisionales que sólo se cumplen cuando la Policía sale a la calle». Subrayó que la circulación en el barrio es «un laberinto que, con cámaras o sin ellas podría resolverse de otro modo», desliza.

Las cámaras de reconocimiento de matrículas están situadas desde mediados de noviembre en las calles Na Jordana, Corona, el entorno del Mercado Central y en la calle Salvador. Cada poste incluye dos aparatos, el que guarda el número de la matrícula y otro dedicado a «tomar una fotografía de la matrícula trasera y del contexto que permita identificar el modelo y la zona de captura», según se indica en la memoria del proyecto. Mientras que la primera no necesita permiso de la comisión de videovigilancia, la segunda sí requiere ese filtro, al afectar a la vía pública y poder captar imágenes de personas.

Una de las videocámaras sólo reconoce matrículas, pero la otra fotografía el coche y su entorno

Fuentes del grupo popular recordaron que en la respuesta dada al concejal Alberto Mendoza se indica que «los técnicos están gestionando la autorización pertinente», a la pregunta de si se había solicitado o está pendiente la petición de permiso en dicha comisión. Es más, comentaron que desde el servicio de Movilidad respondieron que en el expediente donde solicitaron acceso informático se incluirá cualquier novedad «cuando procede las actuaciones que correspondan de acuerdo a la ley» sobre las cámaras.

De momento no hay ninguna solicitud tramitada ante la comisión de videovigilancia, precisaron fuentes de la Delegación del Gobierno, quienes señalaron que a mediados de este mes se ha cerrado una reunión con responsables municipales sobre este asunto, aunque sin precisar el contenido. Del encuentro saldrá la decisión de si la segunda cámara, la que debe guardar una imagen del entorno, necesita permiso previo, sobre todo si se dedica también a labores de seguridad.

Para Rafael Mampel, presidente de la asociación de vecinos y comerciantes de Ciutat Vella, las cámaras «se las ha sacado Grezzi de la manga: Nunca pedimos que se instalasen, principalmente porque hay muchos garajes en la zona y será un caos. Los vecinos pensamos que hay otras alternativas más lógicas y de menos coste, como son los bolardos retractiles o las barreras con tarjeta residencial, una de entrada y otra de salida», aseguró. El dirigente vecinal opina que esas barreras son la solución más efectiva y que menos molestia causa a los vecinos.

Por su parte, la vocal de Movilidad de la junta directiva de la Federación de Vecinos, Tania Cortés, insiste en que el Consistorio debe tener una regulación respecto a las cámaras y que Grezzi ponga en marcha una «consulta vecinal». «No estaría mal», apuntó, en referencia al proceso de control de los accesos.

El cierre al tráfico de parte de Ciutat Vella a residentes y proveedores de comercios necesita la puesta en marcha de un registro que sirva de base de datos a los vehículos autorizados. Esa es la razón de que el Consistorio no haya fijado un plazo para la puesta en servicios de las cámaras, además de los permisos.