La valla de Tarongers contra el botellón se cerrará por la noche y en días festivos

Murete que sustentará la valla que servirá para cerrar el campus, en una parcela interior situada junto al Camino Viejo del Cabanyal. / j. monzó
Murete que sustentará la valla que servirá para cerrar el campus, en una parcela interior situada junto al Camino Viejo del Cabanyal. / j. monzó

La obra, que acaba de empezar, implicará anular las plazas de parking de cuatro calles mientras no haya actividad en el campus

J. BATISTAVALENCIA.

Las obras para instalar un vallado perimetral para cerrar el campus de Tarongers de la Universitat de València han empezado ya, se prolongarán hasta marzo del año que viene e incluyen diferentes fases de actuación, tal y como informaron desde la institución. La intervención debe servir para evitar la concentración de jóvenes para hacer botellón, una práctica que aunque ha perdido intensidad en la zona sigue existiendo ante la proximidad de las áreas de ocio nocturno de San José y de la plaza Honduras.

Para frenarlo, el vallado quedará cerrado cuando no haya actividad académica, lo que también implicará dejar sin servicio varios viales y decenas de plazas de aparcamiento, en algunos casos utilizadas por vecinos de la zona. Desde el Rectorado de la Universitat explicaron que la previsión es aplicar los horarios habituales, lo que implicará que las puertas que gestione la institución se cierren a las 23 horas y se abran a las 7 de la mañana en los días laborales. Los sábados se cerrarán a las 14 horas, permaneciendo así el resto del fin de semana. Tampoco abrirán en festivo. Sin embargo, algunos de los nuevos accesos dependerán del Ayuntamiento, como los que permitirán entrar en los Jardines de Tarongers, por lo que su funcionamiento será diferente para facilitar el tránsito de los vecinos.

Las actuaciones se centran actualmente en la parcela situada de espaldas a la calle Camino Viejo del Cabanyal, la que acoge una cancha deportiva, campos de hockey y una zona verde. Ya se puede ver el murete que sustentará el vallado, que estará compuesto de láminas de acero galvanizado, como el que ya se utiliza como cerramiento en algunos de los edificios del campus.

Los trabajos incluyen la creación de nuevos accesos y se prolongarán hasta marzo de 2020

La gestación de la intervención ha sido larga, pues data de 2011 y ha tenido que pasar por varias fases urbanísticas. La licencia de obras se concedió en marzo de 2019, aunque el concurso para adjudicarla se inició antes, de manera que el contrato con la empresa, Rover Alcisa, se formalizó en abril. El importe ascendió a 2,7 millones de euros.

La obra incluye la reposición del vallado del parking que recae a la calle Clariano y el cierre del que linda con Tarongers y Campillo de Altobuey. La mayor intervención afecta a la zona central del campus, por donde se han iniciado los trabajos, que tendrá numerosos accesos y cerramientos nuevos.

En cuanto a la afección a las plazas de aparcamiento, fuentes de la Universitat señalaron que dependerá de la zona (hay algún vial que quedará cerrado que carece de espacios), si bien explicaron que las calles afectadas son una interior que desemboca en Ramón Llull denominada V4 y los tramos integrados ya en el campus de Camino Viejo del Cabanyal (utilizado por los vecinos de la calle Serpis), Bernat Fenollar y Ernerst Lluch.