El turismo, camino de otro récord

Playa del Cabanyal, el pasado día 12, abarrotada de público. / efe/kai försterling
Playa del Cabanyal, el pasado día 12, abarrotada de público. / efe/kai försterling

Los cuatro primeros meses afianzan el aumento de visitantes en la ciudad de Valencia

PACO MORENO

valencia. El buen resultado obtenido en los cuatro primeros meses del año en la ocupación hotelera apunta a otro récord turístico al acabar el ejercicio para la ciudad de Valencia. Es más, con un incremento significativo de los visitantes extranjeros, los más apreciados al aumentar las pernoctaciones y, por lo tanto, la rentabilidad de las camas en los establecimientos.

Esas ideas forman parte de la estrategia de Turismo Valencia, la fundación del Ayuntamiento encargada de la promoción de la ciudad. En cifras, el mes de abril se ha cerrado con un acumulado de 572.855 visitantes, mientras que en el mismo periodo del pasado año el balance alcanzó las 564.647 personas.

El mismo incremento se ha producido en las pernoctaciones, que pasan de 1.229.265 a 1.259.104, según la misma estadística referida a hoteles. El director de Turismo Valencia, Antonio Bernabé, señaló ayer que todavía no se dispone del balance del primer cuatrimestre referido a los apartamentos turísticos, aunque con seguridad los datos serán igual de positivos. No obstante, este mercado sigue siendo tan opaco a la Administración, con una bolsa importante de la oferta fuera del registro de la Generalitat, que los balances resultan poco fiables.

Los conflictos en Oriente Próximo no influyen en la subida de las pernoctacionesLa mayor rentabilidad se considera el mejor indicador para los establecimientos El Consistorio tiene en marcha dos planes urbanísticos que afectan al sector

Así las cosas, los dos parámetros principales para medir la temperatura al turismo en Valencia se da en los hoteles y el saldo de viajeros del aeropuerto de Manises. El aumento de las conexiones aéreas ofrece una buena pista de la marcha del ejercicio y en este caso también marcha camino del récord. «Se ha producido un aumento del 12,6% del número de viajeros, un 6% de nacionales y un 15,3% en el apartado de extranjeros. Eso mejorará porque crece mucho la conectividad con otros países», aseguró.

El número de visitantes españoles se ha estancado en el arranque del año, reducido algo en realidad, aunque esto se compensa claramente por la llamativa subida de los extranjeros. Ese debe ser el futuro de la promoción de la ciudad, subrayó el director de Turismo Valencia, al citar como ejemplo lo ocurrido en otras grandes ciudades que van todavía un paso por delante respecto al cap i casal. «En Barcelona están en el 80% de visitantes extranjeros y aquí alcanzamos el 65%, cuando en 2015 se situaban en el 58% de los turistas que llegaban a la ciudad».

Bernabé rechazó que este fenómeno sea coyuntural, para desmentir que el incremento de los últimos años se deba a los conflictos bélicos y la inestabilidad política en Oriente Próximo. «Lo que ocurre en Túnez o Egipto afecta más al turismo de playa, pero no es lo mismo en el urbano, donde nos encuadramos», para apostar por la diversificación a la hora de la promoción, tanto en la oferta (ciudad de congresos, conciertos, rodaje de películas, etc.) como en los países donde se desarrollan las campañas en favor de la imagen turística de Valencia.

Otro aspecto que destacó fue el del precio de los hoteles y su rentabilidad. «Hemos subido un 5% en el primer caso según la última encuesta, y un 8% en el segundo». Esto último es todavía más decisivo para las empresa del sector. «En los últimos tres años ha crecido un 38%», aseguró el responsable.

Valencia acabó el pasado año en cifras de récord al alcanzar los 2.064.094 turistas y 4.974.338 jornadas de estancia. Todavía es pronto para saber lo que ocurrirá este ejercicio, aunque el inicio en lo que se refiere a hoteles ha sido excelente. Holandeses e ingleses son las nacionalidades que más han crecido los últimos años, gracias a la puesta en servicio de nuevas líneas aéreas, aunque sea en parte del año.

El Consistorio tiene en marcha dos planes urbanísticos con una gran afectación al sector turístico. El primero es el Plan de Ciutat Vella, donde en algunos barrios se han reducido las opciones de construir nuevos hoteles para primer las promociones de viviendas. No obstante, antes de la moratoria se presentaron 70 solicitudes para otros tantos establecimientos. El segundo, el que regulará el barrio del Cabanyal.

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