Los tinglados se quedan desnudos

Interior de uno de los tinglados, ayer por la mañana. / damián torres
Interior de uno de los tinglados, ayer por la mañana. / damián torres

El desmontaje de las naves deja la estructura a la vista, a la espera de su reformaLos dos recintos se dedicarán a empresas de innovación y espacios culturales con sendas concesiones tras su restauración integral

P. MORENO VALENCIA.

Parece mentira imaginar que hace sólo cinco años sirvieran como boxes de los equipos de Fórmula 1, aunque todavía queda algún resto que lo atestigua. Los tinglados 4 y 5 del puerto mostraban ayer un esqueleto desnudo, desaparecido ya todo el equipamiento que los cubrió para los grandes premios que se celebraron en Valencia. El desmontaje de todas las piezas que se pueden vender en pública subasta está muy adelantado, mientras que los falsos techos también han desaparecido.

A mediados de septiembre se iniciaron unas obras que se han llevado ya por delante las puertas de los boxes que recaían a la pista. Una de las piezas que se vende por internet tras el acuerdo entre la firma adjudicataria y la Conselleria de Obras Públicas para el desmontaje.

Montones de focos cubiertos de polvo, montañas de cableado y hasta una pila de sanitarios (pilas y wáteres) esperan a ser cargados en camiones para su traslado a un almacén. Lo que no tiene valor de mercado se llevará a un vertedero, en un trabajo donde los operarios han tenido que actuar con todo tipo de protecciones para evitar intoxicaciones por el polvo de yeso.

El compromiso de la Generalitat es ceder los dos tinglados cuando concluyan las obras. Uno de los recintos se destinará a un uso cultural, mientras que el otro servirá para emprendedores principalmente, además de compañías de innovación tecnológica. Cualquier cosa que los saque del olvido, aunque el asunto tardará por la paralización del Consorcio, cuyo consejo rector no tiene fecha para la reunión.

Ese es el problema que amenaza a los tinglados, lo que pasa ya en el 2, donde las lonas colocadas para tapar la ruina del inmueble empiezan a ofrecer un aspecto ajado. El interés de las empresas es creciente como se ha demostrado con las tres ofertas para la rehabilitación y posterior gestión de la antigua estación marítimo como vivero de emprendedores. Pero la falta de actividad de la entidad es un hecho avalado porque ni siquiera ha aprobado todavía el presupuesto de este año.

Al margen de la falta de entendimiento entre el Gobierno y el Ayuntamiento, el desmontaje de los tinglados prosigue a buen ritmo. En los alrededores se prohibió el estacionamiento para intentar dignificar el aspecto de las naves, donde se agruparon por lotes de venta el mobiliario, los pavimentos, las luminarias, depósitos de agua, equipos de aire acondicionado, puertas de garaje y sanitarios, entre otros.

El 97% del presupuesto de las obras saldrá de la venta de estos artículos, según la previsión que se hizo en el concurso, con lo que el coste para la Generalitat se reducirá a 26.000 euros. Eso sí, no recuperará nada de los 14 millones de euros invertidos en su día para transformar los tinglados en modernos boxes de la Fórmula 1.

La misma empresa adjudicataria fue la responsable de la venta de todos los elementos reciclados de la desaparecida base del Luna Rossa, diseñada por el arquitecto italiano Renzo Piano y que acogió a uno de los equipos de la Copa América de vela en 2007.

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