La suite flotante de La Marina de Valencia, retirada tras sufrir un hundimiento parcial

La suite flotante de La Marina de Valencia, retirada tras sufrir un hundimiento parcial

La construcción, que llegó hace una semana a Valencia tras su paso por Dénia, ha sido trasladada y se investiga el fallo por el que acabó boca abajo

J. A. Marrahí
J. A. MARRAHÍValencia

Una suite flotante concebida como habitación turística sobre el mar y ubicada en la Marina de Valencia se hundió el jueves por la noche. El accidente no causó víctimas ni daños materiales, más allá de la propia estructura, puesto que el prototipo todavía estaba «en fase de pruebas y en una zona controlada», recalcaron desde la entidad.

Según explicaron fuentes del proyecto, conocido como Punta de Mar, la estructura sufrió un giro de 180 grados, de modo que el techo acabó sumergido y la base flotante, sobre la superficie, «sin llegar al fondo». Es decir, fue un hundimiento parcial. Cuando se detectó lo ocurrido, la construcción arquitectónica flotante fue retirada con grúas y trasladada a instalaciones de la empresa constructora para analizar las causas y proceder a su reparación. La construcción había estado desde finales de septiembre instalada en la Marina de Dénia y allí no hubo ningún problema. Desde hace una semana, se ubicaba en La Marina de Valencia.

Según explicó la entidad el pasado 7 de marzo, la suite flotante surge de una idea del equipo de arquitectura Mano de Santo y que KM ZERO Open Innovation Hub se ha encargado de desarrollar e impulsar como negocio. El pantalán de grandes yates fue el lugar escogido para ubicar el prototipo de la 'startup' valenciana, que después de unos primeros meses inmersa en el desarrollo del proceso de fabricación, se instaló en este espacio de innovación y náutica para seguir avanzando en su proyecto empresarial.

Con una superficie total de 74 metros cuadrados, la suite está pensada para el disfrute de dos personas y se divide en dos plantas, cuyo diseño y equipación es minimalista. La primera de ellas, de 40 metros de superficie, tiene un camarote con baño y una terraza privada, continua al espacio interior. La segunda planta es una cubierta con una zona diseñada para la relajación y el confort de los huéspedes.

Uno de los puntos más innovadores es el control de la experiencia por parte del usuario. A través de una aplicación, el huésped decide sobre los aspectos domóticos de la habitación. Es decir, la iluminación, el sonido o la climatización, entre otros. Además, es transportable por carretera y remolcable por mar.