La Valencia imaginada

Del sótano a la terraza: 48 edificios para ser sede del Ateneo Mercantil de Valencia

Proyecto presentado por el arquitecto Ulargui./Revista Nacional de Arquitectura
Proyecto presentado por el arquitecto Ulargui. / Revista Nacional de Arquitectura

La asociación convocó un Concurso Nacional en el que participaron arquitectos de toda España con ideas bien diversas

Jaume Lita
JAUME LITA

En la actual plaza del Ayuntamiento de Valencia se encuentra un edificio que hace casi un siglo fue centro de todas las miradas desde el punto de vista arquitectónico. Construir la sede del Ateneo Mercantil no era baladí y por ello es fácil entender que 48 proyectos participaran en el Concurso Nacional de 1927. La sociedad estableció una serie de necesidades mínimas para sus necesidades, así como el límite de plantas, altura y subsuelo para su construcción, pero en ningún caso la fachada y los elementos exteriores se tuvieron en cuenta para decantar el concurso. Desde estilos más clásicos, incluso a edificios parecidos al actual Banco de Valencia o un modernista edificio casi convertido en rascacielos. La ciudad tuvo 48 posibilidades para construir el edificio más social del centro de Valencia.

Si nos fijamos en la actual fachada del Ateneo Mercantil de Valencia veremos como el acceso principal se encuentra en el lado izquierdo. La ubicación de la puerta era uno de los puntos destacados en el concurso de anteproyectos. Según se publicó en la revista Arquitectura del Órgano Oficial de la Sociedad Central de Arquitectos en 1928 una de las propuestas más destacadas fue la de Gaspar Blein y Luis Albert, el arquitecto que años después proyectaría añadir al Teatro Principal un gran hotel. Es más, en la Guía de Arquitectura de Valencia del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia (2017) se describe este proyecto como «el más innovador y expresionista». Este Ateneo habría llegado a los 49 metros de altura con 11 plantas de altura y un volumen total de construcción de 74.725 metros cuadrados. Con líneas excesivamente modernistas para la época, el proyecto quedó descartado por superar los límites necesarios para el Ateneo Mercantil.

Entre esos límites se establecía entre los 37 y 38 metros de altura, 8 plantas y un volumen de 55.000 metros cuadrados, mientras que se hacía hincapié en el subsuelo dadas las complicaciones que significarían para las obras hacerse hueco entre las tierras inestables que se describían en esta zona de Valencia a unos cuantos metros de profundidad.

Blein y Albert vieron que su proyecto quedó descartado. Se construyó la idea que defendieron Juan de Zavala y Lafora, José María Rivas Eulate y Fernando Arzadún Ibarraran, aunque entre el anteproyecto y el proyecto definitivo existieran variaciones. Uno de los puntos que más se echó en falta por parte del tribunal que analizó las diversas propuestas fue la de que los arquitectos no especificaban el precio de construcción y lo dependían todo a los diferentes trabajos a realizar ya sobre el solar.

Más o menos todos cumplían con las necesidades expresadas por el Ateneo: café con zona dividida para dominó, guardarropa, aseos, billares, peluquería, gimnasio, zona de esgrima, sala de conferencias, sala de juntas... en estos aspectos el jurado de limita a establecer la idoneidad de cada una de las propuestas: la ubicación de la sala de conferencias en la fachada principal, la ventilación de las diferentes estancias o la entrada de iluminación natural como puntos destacados.

Entre las propuestas presentadas aparece la de Francisco Mora, el arquitecto que diseñó el Mercado de Colón o el Pabellón Municipal de la Exposición Regional de 1909, con el acceso a la derecha del edificio, un punto que se establecía necesariamente en un lateral u otro, nunca en el centro para que la planta baja pudiera tener la mayor dimensión posible para el café y la zona de dominó.

Diferentes proyectos presentados en el concurso nacional de anteproyectos para construir la nueva sede del Ateneo Mercantil de Valencia. / Revista Arquitectura

Con mayor o menor ornamentación exterior, las variaciones más destacadas son las finalizaciones superiores. La mayoría de arquitectos 'coronan' su Ateneo Mercantil con torreones como hacen Fernández y Castell con una torre más alta sobre la puerta principal y otra menor en el extremo derecho de la fachada. En otro extremo se encuentran profesionales como Yarnoz o Arzadum quienes proyecta una finalización horizontal, son salientes superiores.

Así, el nuevo Ateneo Mercantil de Valencia se construyó sobre el solar de la sede anterior y de tres fincas contiguas que se derribaron. La gran construcción presenta hoy en día sobre la plaza del Ayuntamiento un diseño sobrio y elefante en comparación con los muy diversos que se plantearon. El Ateneo eligió la opción que más se ajustaba a sus necesidades de puertas para dentro, Valencia pudo tener (entre todos los proyectos) una fachada diferente hacia el enclave más importante de la ciudad. Esos proyectos que participaron en el concurso pero que no ganaron pasaron a formar parte de esa Valencia imaginada, esa ciudad que se quedó en los planos de arquitectos que soñaron con plasmar en Valencia una construcción diferente a la que finalmente se realizó.

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