Sindicatos cargan contra el mantenimiento externo de los nuevos autobuses de la EMT

Un autobús circula por una calle del centro de Valencia, ayer. / damián torres
Un autobús circula por una calle del centro de Valencia, ayer. / damián torres

El comité de empresa reclama que se cambie el concurso de 65 millones de euros para reforzar el personal de la sociedad destinado en los talleres

P. MORENOVALENCIA.

«Si no se desbloquea la externalización en talleres emprenderemos acciones». Otro nubarrón se cierne sobre las siempre difíciles relaciones laborales en la EMT, en esta ocasión por un concurso para comprar 150 autobues con un valor de 65 millones de euros. El motivo es que el pliego de condiciones incluye la externalización del mantenimiento de los vehículos durante un periodo de siete años.

Esto último no ha sentado nada bien a los sindicatos, que mantuvieron una reunión con la dirección de la empresa el pasado 31 de julio, sin éxito para los primeros dado que no se decidieron cambios en los pliegos. Los representantes de CGT han difundido un comunicado relatando todas las discrepancias, mientras que otras fuentes ratificaron el rechazo del comité de empresa por unanimidad a la externalización.

Esta forma de trabajar, añadieron, ya se ha producido en anteriores mandatos, aunque fuentes sindicales señalaron que «el compromiso de los actuales gestores es que no se repetiría y se encargarían a los trabajadores de talleres». Además, precisaron que la remodelación de una parte del depósito de San Isidro «servirá para la empresa ganadora».

Los vehículos llegarán en varias fases hasta mediados de 2021 y serán un tercio de la flota

Sea el compromiso verbal o por escrito, el concurso cuenta con todas las autorizaciones del consejo de Administración, donde fue votado el pasado 26 de julio. Los 150 vehículos llegarán en tres fases hasta mediados de 2021, según el calendario previsto. El comité de empresa lo tiene claro: «No a la privatización encubierta y el desmantelamiento de los talleres de EMT», se indica en el encabezado del comunicado difundido a los trabajadores.

«Si bien es un modelo ya conocido, ahora tiene la novedad de que estos trabajos se van a realizar en las remodeladas cocheras. ¿Se ha invertido en mejorar las infraestructuras para que trabajen empresas externas?», se preguntan los sindicatos. En opinión de los trabajadores, está sobre la mesa «el mantenimiento durante siete años de un tercio de la flota y lo que vendrá después».

Las acusaciones tienen también carga de autocrítica: «Somos conscientes de las carencias de formación y recursos humanos actuales. Sabemos de los problemas de gestión de las garantías de los buses recientemente comprados. Pero no nos sirve de excusa para ahondar más todavía en modelos de gestión de los que ya denunciamos con los antiguos gestores».

«Empresa pública, gestión pública. Cualquier otro modelo siempre va a suponer precarización y destrucción de empleo de calidad». Señalan además que la compañía ganadora «no estará en condiciones técnicas y de recursos humanos de ofrecer el servicio de reparación y mantenimiento que se les pide. Es por ello que terminarán subcontratando y al final la profesionalidad será inferior a la que una plantilla como la nuestra puede dar».