Ribó prorroga un plan de ayudas en el Cabanyal por el retraso de las obras

Una de las zonas degradadas del Cabanyal, en una imagen reciente. / irene marsilla
Una de las zonas degradadas del Cabanyal, en una imagen reciente. / irene marsilla

El Ayuntamiento pedirá al Gobierno que amplíe a diciembre de 2019 el plazo para subvenciones particulares y también de renovación de calles

P. MORENO/Á. SERRANO VALENCIA.

Más tiempo. Es lo que acordó pedir ayer el Ayuntamiento al Gobierno a través de la Generalitat en el llamado Plan ARRU de ayudas estatales para la rehabilitación de viviendas en el Cabanyal y que expiraba este año. La solicitud será hasta el 31 de diciembre de 2019 y servirá para facilitar las subvenciones a los particulares, como indicó la portavoz del gobierno municipal, la socialista Sandra Gómez, aunque también para que el tripartito de Ribó llegue a tiempo de la reurbanización de calles y plazas, entre otras inversiones municipales.

El Plan ARRU fue el primero en aplicarse en este mandato, dado que el 28 de octubre de 2015 el Consistorio acordó acogerse a una comisión bilateral para gestionar las ayudas. En total se espera alcanzar las 600 viviendas beneficiadas.

Pero el Plan ARRU incluye la reforma de varios espacios públicos que todavía no están adjudicados y cuya intervención corría riesgo de que se quedaran fuera de la última prórroga, fijada para el próximo 28 de octubre. Eso ya no sucederá en caso del visto bueno del Gobierno.

Se trata de la remodelación de la plaza del Rosario, las calles Luis Despuig, San Pedro y los Ángeles, así como las plazas Calabuig y Lorenzo de la Flor. En todos los casos los proyectos están acabados, aunque no se han iniciado las obras.

La decisión del gobierno municipal de pedir una nueva prórroga en este plan coincide con una nueva oleada de críticas vecinales por los retrasos en la recuperación del barrio. Este jueves arremetieron contra el retraso en la gestión de los fondos europeos, a lo que el gobierno municipal contestó que se estaba en unos plazos similares a los de otras ciudades, con una ejecución cercana al 4% de las obras.

En otro comunicado conjunto de la asociación de vecinos y la plataforma Salvem el Cabanyal, aseguraron que «se agradece las explicaciones dadas, pero a todas luces son insuficientes y se transluce que la situación está muy complicada, demasiado. Hasta la fecha lo contratado es el 4,16% del total. En 2018 estaba previsto acabar hasta el 50% de las actuaciones, por lo que les animamos a seguir con su trabajo y cumplir compromisos. No puede ser que a las alturas en que estamos esto no esté más o menos claro».

La crisis abierta entre el gobierno municipal y las principales asociaciones vecinales es evidente. Las segundas recordaron que en 2017 había programadas seis intervenciones, de las que sólo se han cumplido dos, en concreto la renovación de tuberías de agua potable y una serie de colectores arteriales, junto con la reurbanización de calles con fondos del Plan Confianza.

El grueso de las obras de los tres planes (ARRU, EDUSI y Confianza) debía estar este año, aunque de momento la ejecución de viviendas municipales y dotaciones públicas brillan por su ausencia. «Necesitamos conocer los proyectos que están comprometidos y, por lo menos, el plazo previsto de inicio», comentaron las entidades vecinales, para recordar la «obligación que tienen de publicar las actas de las reuniones del Organismo Intermedio Ligero-EDUSI, el órgano gestor de los fondos europeos.

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