Ribó mantiene en precario al menos cuatro grandes servicios desde hace años

Una trabajadora del servicio de mantenimiento de zonas verdes en el cauce del río. / damián torres
Una trabajadora del servicio de mantenimiento de zonas verdes en el cauce del río. / damián torres

El Ayuntamiento es incapaz de adjudicar la ORA, la grúa y el refugio de animales, mientras jardines entra en prórroga el próximo día 15

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

El gobierno municipal de Valencia tiene una gran cantidad de inversiones pendientes en el presupuesto de este año, aunque arrastra un problema quizás más grave de ejercicios anteriores, como es la prórroga o situación en precario de un buen puñado de contratas que prestan servicios básicos para los vecinos. La grúa, el refugio de animales y la ORA se unen a una treintena de polideportivos y, a partir del próximo 15 de septiembre, las contratas del cuidado de jardines.

En algunos casos se trata de atascos en la gestión de un gobierno en coalición, aunque también se debe al deseo en 2015, recién aterrizado el actual gobierno municipal, de municipalizar algunos de estos servicios. Así sucedió con la ORA, donde el PP dejó listo para su licitación un nuevo concurso de gestión privada, que se frenó en seco. Así sigue, con un pliego de condiciones que en teoría está en redacción y que, lógicamente, incorporará las novedades de la ordenanza de Movilidad, como es la zona verde, de uso exclusivo para vecinos de esas calles.

En el primero, el servicio de recogida de la grúa, el problema viene de largo, en concreto desde noviembre de 2017, cuando el gobierno municipal decidió liquidar la contrata de común acuerdo con la adjudicataria. El motivo fue, indicaron fuentes conocedoras del proceso, que los números no cuadraban.

«El gobierno municipal optó por una grúa amable, de tal manera que de 35.000 coches retirados al año que se habían previsto, quedó en unos 20.000. Las empresas adjudicatarias redujeron los salarios y empezaron los desencuentros con el gobierno municipal», añadieron.

La liquidación está prácticamente terminada y ha incluido la compra de parque móvil por parte del Consistorio. Se trata de una de las dos condiciones para la subrogación de los más de 70 trabajadores afectados, antes de un nuevo concurso. La Policía Local ultima el pliego de condiciones, que esperará seguramente a la publicación del convenio colectivo, donde se han incorporado otras condiciones que hace viable el mantenimiento de las condiciones de trabajo. La contrata inicial se firmó en mayo de 2014 y preveía un presupuesto de 46,28 millones de euros durante ocho años.

La demora ha supuesto hasta una investigación de la Agencia Antifraude, que ha pedido al gobierno municipal finalizar esta situación sin demora, dado que supone un desembolso mensual de 300.000 euros, además de una indemnización aprobada en su día de 809.000 euros a las empresas afectadas.

Otro de los casos más llamativos es la gestión del refugio municipal de perros y gatos en Benimàmet. Desde mediados de 2017, cuando un concurso quedó desierto, la asociación Modepran sigue trabajando en precario, cobrando unos 29.000 euros mensuales más IVA, una cantidad «insuficiente a todas luces; sólo en nóminas se gastan 26.000 euros», indicaron fuentes próximas a la entidad, que mantiene un enfrentamiento abierto con la concejala de Bienestar Animal, Glòria Tello, quien anunció hace dos años su deseo de «municipalizar» al máximo la gestión por este motivo.

El PP denuncia el retraso en la mejora de jardines y construcción de zonas verdes

PAULA NIETO.- La concejala del Grupo Municipal Popular, Paula Llobet, denunció ayer que el Ayuntamiento de Joan Ribó tiene los jardines abandonados y que sólo ha ejecutado el 11 % del presupuesto de inversiones para mejorarlos.

Según el grupo, con un presupuesto de 1.745.481 euros destinado a la construcción de jardines, el Gobierno municipal sólo habría gastado 208.868 euros a fecha del 30 de junio de este año, lo que supone un 11,96 % del total de la partida asignada en el presupuesto municipal. Así, de las más de catorce actuaciones previstas destinadas a construir nuevos jardines, únicamente se habrían iniciado cinco en dicho periodo.

Respecto al gasto en mantenimiento y mejora de zonas verdes, el PP municipal aseguró que ha tenido una baja ejecución, con cerca del 11 % de los 4.352.950 euros asignados. De este modo, el acondicionamiento y la remodelación de jardines sólo ha llegado a tres zonas verdes, según los populares.

La concejala Paula Llobet explicó que esta baja ejecución se refleja «en que muchos jardines de barrio están muy poco cuidados y en que hay una deficiente poda de los árboles de las calles y avenidas». Además, la edil popular manifestó que la falta de mantenimiento de los jardines se da en toda la ciudad y señaló que «la degradación es evidente con árboles sin podar y sin tratamientos, alcorques con hierbas, setos arrancados, baldosas levantadas y sistemas de riego rotos». Llobet aconsejó que para las políticas mediambientales y la apuesta por una ciudad más verde, se deben de abandonar «las políticas de tala de árboles indiscriminadas».

Desde entonces se han producido varios anuncios como la construcción de un segundo refugio, en la parte norte de la ciudad y junto a Tabernes Blanques, que de momento no pasan de ser un proyecto. Las mismas fuentes indicaron que el Consistorio «tiene la potestad de hacer una contratación reservada para evitar la entrada de perreras».

En cuanto a la contrata del cuidado de jardines, el próximo 15 de septiembre caducan las actuales contratas, por lo que quedarán en situación de prórroga a la espera del nuevo concurso. Igual que en los casos anteriores, se quiere garantizar la subrogación de los trabajadores, unos 300 empleados entre las dos zonas. Fuentes sindicales señalaron que el compromiso del Consistorio es aumentar el presupuesto, para evitar las quejas de estos años.