Ribó mantiene 76 millones sin autorizar a un mes de agotar el plazo para nuevas obras

El Ayuntamiento ha gastado sólo uno de cada cuatro euros destinados a inversiones, una cifra peor que el pasado año

P. MORENO

valencia. El gobierno municipal tiene todavía 76 millones de euros en inversiones pendientes de autorización a las concejalías, es decir, que ni siquiera han comenzado a mover proyectos y obras para gastar esos fondos. El próximo día 18 se cierra el ejercicio contable, alertó ayer el portavoz municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, por lo que a partir de esa fechas ese dinero ya no se podrá tocar y quedará como remanente para 2020.

El dato se refiere al pasado 30 de septiembre y figura en el documento de ejecución del presupuesto, donde la cantidad de obras terminadas, es decir, con facturas presentadas por las empresas, se eleva a 42,48 millones de euros. Esto supone un 24,65% de los 172 millones reservados para este ejercicio, un porcentaje sensiblemente inferior al del mismo mes en 2018.

Los 76 millones de euros bajarán al quedar todavía 18 días de margen, mientras que el resto pasará al año siguiente para inversiones sostenibles y el pago de deuda. En los últimos años, debido en parte a esta circunstancia se ha reducido el volumen de préstamos del Ayuntamiento a mínimos históricos.

La dificultad en acelerar la gestión se nota en el arranque de este mandato, en el que los meses de negociación entre Compromís y el PSPV, la formación de gobierno y el reparto de poder se ha notado en la ralentización de numerosas concejalías. Giner señaló que a la vista de los 76 millones pendientes de autorización, es «contradictorio que se apruebe una subida de impuestos generalizada en 2020».

El gobierno municipal sacó adelante con sus votos un incremento en el Impuesto de Bienes Inmuebles, el Impuesto de Vehículos, el Impuesto de Construcciones y la tasa de mesas y sillas, así como la nueva del alcantarillado con la que se pretende financiar parte del coste de una nueva red de colectores y depósitos de tormentas.

Giner censuró que Ribó «sólo ha gastado uno de cada cuatro euros de las inversiones previstas», para añadir que un porcentaje de inversión del 24,65% pasados nueve meses del año es «la prueba evidente de la incapacidad del alcalde para gestionar el Ayuntamiento», concluyó.

El portavoz naranja alertó del cierre contable, que dejará decenas de millones de euros inmovilizados a la espera de que sean reasignados el próximo ejercicio. Este año, el presupuesto inicial para las inversiones fue de 76 millones, que después aumentó hasta los 172 citados debido a varias modificaciones. Las cuentas municipales se sitúan por este motivo por encima de los mil millones, en concreto 1.003 millones.

Otra de las partidas que aumentan de manera significativa es la destinada a pagar las nóminas de funcionarios. Así, se ha pasado de 269 a 283 millones en la previsión anual, debido al incremento de los salarios, los pluses y la plantilla. Aún así, los grupos de la oposición han denunciado que esto último es apenas perceptible en lo servicios que se prestan a los ciudadanos.

En el detalle de las partidas, destacan en cuanto al grado de ejecución los 17,7 millones de euros ya tramitados para expropiar parcelas destinadas a zonas verdes, mientras que otra de las inversiones adelantadas corresponde a una partida de 1,2 millones para obras de reurbanización en barrios, con todos los fondos ya comprometidos.

Algo parecido ocurre con los más de tres millones de euros destinados a la renovación de aceras y calzadas, igual que las expropiaciones por siete millones de euros en solares para nuevos colegios. Igual ocurre con los 900.000 euros de instalaciones deportivas en marcha, la mayoría sin ejecutar todavía.