Ribó sólo ha gastado uno de cada cuatro euros destinados a obras para este año

Obras de renovación de una tubería de agua potable. / j. monzó
Obras de renovación de una tubería de agua potable. / j. monzó

Las inversiones en dotaciones públicas e infraestructuras se desploman con el índice más bajo desde que el primer edil asumió la alcaldía en 2015

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

El estado de ejecución de las obras y otras inversiones del Ayuntamiento a 31 de agosto ha vuelto a ofrecer malas noticias al alcalde de Valencia, Joan Ribó. Con un total de 35,48 millones gastados en los ocho primeros meses del año, se trata del índice más bajo desde que cogió la vara de mando en 2015 y supera apenas el 22,4% de los 157,8 millones previstos para el ejercicio.

Esos son los datos que aparecen en un documento donde se detallan aspectos como los gastos de personal, bienes corrientes y los pasivos financieros, es decir, la evolución de la deuda. Al compararlo con los años anteriores, el balance es bastante negativo en lo que respecta a las obras terminadas. Las obligaciones reconocidas, como se denominan, son las certificaciones que pasan las empresas para cobrar.

LOS DATOS

uInfraestructuras
De los 9,3 millones de euros, las empresas han presentado facturas por valor de 1,25 millones.
uReforma de jardines
De 2,94 millones de euros, apenas se han gastado unos 800.000 euros pese a las demandas vecinales.
uPedanías
A pesar del empeño del Consistorio en promocionarlas, una partida de 1,5 millones para edificios está sin tocar.
uColegios
Para la reforma de centros, de dos millones, se han gastado 62.000 euros este año.

Las elecciones municipales y la formación de un nuevo gobierno municipal, donde tanto Compromís como el PSPV entablaron una larga negociación, parecen ser la causa principal de un resultado tan pobre en la gestión del Ayuntamiento. En 2018 por las mismas fechas, la ejecución de las distintas concejalías fue de 44,6 millones de euros sobre un total de 170,2 millones.

La baja ejecución fue denunciada este jueves por el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, mientras que su homóloga en el grupo popular, María José Catalá, puso ayer el acento en la evolución desde 2015, que destaca más si cabe los problemas del gobierno bipartito para remontar unas cifras malas.

La edil señaló que la «lentitud exasperante en la ejecución de las inversiones del bipartito de Ribó es una rémora para el dinamismo de los barrios, que ven pasar tiempo sin que se construyan nuevas dotaciones y sin mejorar las actuales».

En su opinión, «por desgracia, este es el verdadero estado de nuestra ciudad, estamos en septiembre y queda casi del 80% de las inversiones pendientes de ejecutar». Catalá advirtió de que con Compromís y el PSPV «la ejecución de inversiones en nuestra ciudad cada año ha ido a peor, el pasado año era del 26,2%, mientras que en 2017 alcanzó el 23% y un ejercicio antes, el 30%. Demuestran un gobierno incapaz de gestionar con eficacia y hacer llegar inversiones a los barrios. No se entiende que aprueben unos presupuestos más expansivos y cada año lleguen menos inversiones a los valencianos».

Recordó que el pasado mandato se quedaron sin ejecutar más de 200 millones de euros presupuestados, por lo que consideró que «esta gestión no es acorde a los que se merece una gran ciudad como Valencia». Hay que tener en cuenta además que este ejercicio se cuenta con una plantilla municipal más abultada por el incremento de los nombramientos de interinos, comisiones de servicios y la entrada de nuevos funcionarios por oposición.

El único periodo con el que puede vanagloriarse el bipartito de cierta mejoría es el de 2015, cuando se llegó a 34,3 millones de euros. Las diferencias son que entonces se produjo un cambio de gobierno tras 24 años del Partido Popular, lo que supuso además modificaciones en la estructura de gestión. Por añadidura, había menos personal para acometer las inversiones, que entonces llegaban en total a 77,6 millones.

Valía y Giner se acusan de confundir las cifras del balance

La concejala del Ciclo Integral del Agua, Elisa Valía, y el portavoz municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, se enzarzaron ayer en un cruce de acusaciones al hilo de las inversiones terminadas este año en la red de saneamiento y los grandes colectores.

La edil respondió a las críticas de la oposición de este jueves, para asegurar que el grado de ejecución de las partidas destinadas a la renovación de colectores y adecuación de instalaciones asciende al 61% del presupuesto. Detalló que de los 3,7 millones previstos ya se han asignado 2.247.260 euros, una cifra que, aseguró, es «muy sencilla de calcular: se divide lo asignado entre lo disponible y se multiplica por 100». Giner había afirmado que el porcentaje era del 0,6%.

Para Valía, el portavoz de Cs «ha dividido lo asignado entre lo disponible y le ha salido 0,61% pero se ha olvidado de multiplicar por 100», por lo que se ha puesto a su disposición para «explicarle cómo funciona el saneamiento o cómo calcular el grado de ejecución». Explicó que Ciclo Integral del Agua cuenta con 25 millones de inversión, la cifra «más alta de estos años».

«Que no se confunda el PSOE, no estamos hablando del presupuesto asignado, estamos hablando de lo que se ha hecho, del ejecutado, desde el inicio de esta legislatura en colectores y alcantarillado, que son 20.000 euros de 3 millones de euros», insistió Giner.

«En Ciudadanos estamos hablando de lo que hace el Ayuntamiento y el nivel de ejecución del mantenimiento del alcantarillado es paupérrimo. Por eso cada vez que llueve se ensucian nuestras aguas y se encharca la ciudad. No están haciendo lo que deben», finalizó.

La baja ejecución de las inversiones es común en todas las concejalías, por lo que hay numerosas partidas que están a cero pese a que ya han pasado ocho meses del ejercicio. Una partida de 1,2 millones de euros en expropiaciones para zonas verdes está sin tocar, mientras que la plaza ajardinada para el nuevo rastro en el barrio de Beteró sí avanza al tener ya gastadas las obras 484.000 euros de un presupuesto de 1,6 millones de euros.

Más atrasada se encuentra una partida de 354.000 euros para instalaciones deportivas, donde prácticamente no se ha gastado nada, al igual que ocurre con los 1,7 millones de euros reservados para el jardín arqueológico del barrio del Carmen, también sin tocar.

Por último, de 3,1 millones dispuestos para obras de urbanización en barrios sólo se han gastado 380.000 euros. La misma cantidad se ha invertido ya en la renovación de aceras, pese a que el presupuesto para todo el ejercicio alcanza los 1,6 millones de euros.