El refugio de perros, al límite

Aspecto de las jaulas en una zona del refugio, ayer por la mañana. / irene marsilla
Aspecto de las jaulas en una zona del refugio, ayer por la mañana. / irene marsilla

Sólo las casas de acogida permiten descongestionar el centro de BenimàmetEl Consistorio presenta un nuevo proyecto junto a Tavernes Blanques sin solucionar la masificación en el recinto que ya tiene abierto

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

Al refugio municipal de animales de Benimàmet sólo le salva la solidaridad. La palabra clave es «municipal»: la inacción del Consistorio, según Modepran, ha llevado el centro del norte de la ciudad a una situación límite, con casi 300 perros y gatos hacinados, mientras desde la concejalía que dirige Glòria Tello anuncian un nuevo refugio junto a Tavernes Blanques con espacio para otros 200 animales pero que quedará sin fecha, pues el plazo de ejecución de las obras es de entre 15 y 20 meses.

En Modepran, la entidad gestora del refugio desde antes de la llegada del tripartito, no ha sentado bien el anuncio de Tello, con quien no tienen una buena relación, del nuevo centro de l'Horta Nord. «Tendría que preocuparse antes por arreglar la situación en Benimàmet antes de embarcarse en proyectos que ni siquiera sabe cuándo va a terminar», explican fuentes de la protectora.

Con todo, la situación en el refugio ha mejorado ligeramente desde antes de la Navidad. Desde el último episodio de fuertes lluvias, que anegó el centro y obligó a la protectora a lanzar un mensaje desesperado por las redes sociales para pedir casas de acogida para los animales que sufrían riesgo de ahogamiento, las casas de acogida han permitido sacar de Benimàmet a 150 animales. «Pero son casas de acogida por algo y siempre vuelven», lamentan desde la protectora. El ritmo de adopciones, además, ha mejorado durante la Navidad, como es habitual, pero temen que, también como es normal, crezca el de abandonos tras las fechas navideñas.

La situación en Benimàmet, eso sí, sigue incluyendo una masificación tal que ha obligado a convertir el aparcamiento del centro en un nuevo recinto con jaulas para los perros y problemas con la fosa séptica que «cada dos por tres», como explican desde la protectora, obliga a los servicios municipales a acudir a desembozar las cañerías del refugio, como precisamente ocurrió ayer mismo tal como pudo comprobar este diario, cuando técnicos del Consistorio se afanaban en vaciar la fosa séptica del refugio entre los constantes ladridos de los cientos de perros hacinados en las instalaciones de Benimàmet.

La relación entre Modepran y Tello está tan rota que desde la protectora advierten: «Pronto hablaremos». En varias ocasiones han aducido que la falta de dinero les complica mucho el trabajo diario, aunque Tello siempre ha afirmado que la dotación económica sigue llegando de manera sistemática a las cuentas de la protectora. Modepran recibe 420.000 euros (IVA incluido) por la recogida de perros y gatos en Valencia, así como su mantenimiento hasta que se produzca una adopción.

 

Fotos

Vídeos