El refuerzo policial de verano cae a más de la mitad en seis años en la región

El número de agentes pasa de 226 a menos de 100 en Valencia pese a crecer en 2017 y los sindicatos los ven «insuficientes»

Arturo Checa
ARTURO CHECAValencia

La llamada 'operación Verano' surge en 2011, como iniciativa del Ministerio del Interior para «incrementar la seguridad ciudadana en las zonas turísticas y evitar los aumentos de delincuencia». Así definía una instrucción de la Secretaría de Estado de Seguridad el espíritu de un dispositivo aplicado en los últimos años en la Comunitat Valenciana, Andalucía, Madrid, Murcia, Asturias, Canarias, Cantabria, Galicia e Islas Baleares. Su inicio tuvo un enorme impulso, tanto en declaración de intenciones del Gobierno como en número de efectivos. En 2011, la cifra de agentes de la Policía Nacional destinados a la provincia de Valencia fue de 226, según los datos del Ministerio del Interior facilitados por la Confederación Española de Policía (CEP). Seis años después, la estadística tiene un cariz dantesco.

En 2017, el último ejercicio del que hay datos, la cifra de policías en la provincia cae a más de la mitad, un total de 97. Y eso que el panorama era si cabe más desolador un año antes. En 2016, el refuerzo destinado por el Ministerio del Interior a la plantilla de la Policía Nacional en Valencia fue sólo de 16 funcionarios; 11 un año antes. El desplome en la primera provincia de la región es parejo al que se produce en el conjunto de la Comunitat, como señalan fuentes policiales.

Desde la Confederación Española de Policía critican el tremendo descenso de los agentes. «Consideramos insuficientes los refuerzos policiales de la temporada estival en la Comunitat», como indicó el secretario regional de la CEP, Francisco Estacio. Desde el sindicato lanzaron ya una primera petición al recién llegado ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. «Es tarea del nuevo Ejecutivo garantizar el bienestar y la seguridad de la ciudadanía valenciana reforzando las plantillas policiales de esta región como corresponde».

Las cifras de refuerzos no son todas además de funcionarios ya en pleno ejercicio, pues en muchos de estos dispositivos de verano se incluyen agentes que están aún en prácticas. Los demás policías nacionales van destinados a los Tedax (técnicos en desactivación de explosivos), Caballería, Brigada Móvil, Guías Caninos y Subsuelo, las unidades que acaban teniendo más peso a la hora de vigilar zonas de gran concentración humana y afluencia turística.

Desde las Fuerzas de Seguridad no han cesado de denunciar que la falta de convocatoria de nuevas plazas (tanto de Policía Nacional como de la Guardia Civil), así como la escasez de efectivos que arrastran todas las plantillas, acaba convirtiendo en 'parches' los llamados «refuerzos», porque suponen restar efectivos de una unidad para sumarlos a otros. «Las brigadas están bajo mínimos, con lo que es lógico que las cifras acaben cayendo», tal y como indicaron desde la CEP.

Eso hace que, como ya ha denunciado LAS PROVINCIAS, se den situaciones tan sangrantes como el envío de policías y guardias civiles al Puerto de Valencia (con motivo de la Operación Paso del Estrecho), restando efectivos en áreas de seguridad ciudadana o interposición de denuncias. O el hecho de que en la UFAM, la Unidad de Familia y Mujer de la Policía Nacional en Valencia capital, haya un agente para vigilar a cada 70 mujeres maltratadas.

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