La EMT rectifica y asumirá el cuidado de 150 autobuses por la presión de los sindicatos

Autobuses de la EMT en una calle del centro de Valencia. / damián torres
Autobuses de la EMT en una calle del centro de Valencia. / damián torres

La empresa pide que se retire un recurso para evitar la suspensión del concurso y que afecte al préstamo de 65 millones de inversión pública

P. MORENOVALENCIA.

Diez horas de reunión fueron necesarias para que los sindicatos de la EMT y la dirección de la empresa municipal alcanzasen un acuerdo este miércoles sobre las condiciones de compra de 150 autobuses en un proceso que acabará en 2021. Los segundos acabaron cediendo y las compañías que suministren los vehículos no se encargarán de su mantenimiento durante siete años, como aparece en el pliego de condiciones. Finalmente será sólo el primero, para después pasarlo a controlar el personal del área técnica de la EMT. De esta manera, el gobierno municipal esquiva las protestas laborales que se preveían desde septiembre.

Es más, el Ayuntamiento emitió un comunicado donde se indica que la voluntad pasa porque la externalización de servicios se finiquite por completo en 2023, en lo que supone un giro total a lo previsto. En el acta del comité de empresa, al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, se indica que «el expediente de licitación para la adquisición de autobuses estándar diésel híbridos y su mantenimiento en curso seguirá su tramitación en los términos explicitados en los pliegos de condiciones técnicas y administrativas, porque las partes consideran que el acuerdo tiene plena cabida en dicha licitación». A continuación se indica que el mantenimiento externo se limitará a un año, que la garantía máxima por los vehículos se hará sin coste adicional para la EMT y que el «mantenimiento correctivo durante la mitad del plazo de garantía será realizado por personal de la adjudicataria, determinando la EMT si las reparaciones se hará en sus instalaciones o en las del proveedor». Esto último responde en parte al temor de los sindicatos a que los talleres fueran de uso cada vez más mayoritario para las compañías ganadoras del concurso.

El sindicato CC.OO. difundió una circular donde se señala la petición de la empresa para que se retire dicho recurso, dado que puede provocar la suspensión temporal del proceso y afectar gravemente al crédito de 65 millones de euros, de los que la mitad es del Banco Europeo de Inversiones para la compra.

La compañía municipal se compromete a que en 2023 se hayan acabado todas las externalizaciones

Uno de los apartados más relevantes es que la empresa se compromete a garantizar los puestos de trabajo. Tras una primera reunión el pasado 31 de julio, cuando no hubo acuerdo, el sindicato CGT lanzó un duro comunicado, refrendado por el comité de empresa, donde se indicaba que «si no se desbloquea la externalización en talleres emprenderemos acciones», para añadir que «empresa pública, gestión pública. Cualquier otro modelo siempre va a suponer precarización y destrucción de empleo de calidad».

El acta de la reunión maratoniana de ayer señala que el panorama se ha despejado para los intereses de los trabajadores. Una bolsa de empleo para oficiales de técnica, un plan de formación que debe aportar el proveedor de los autobuses y la finalización de cualquier recurso en contra del concurso forman parte del documento, aunque sobre esto último fuentes cercanas al proceso indicaron que uno de los sindicatos aún lo mantiene.