Las quejas vecinales por los ruidos se duplican este verano en Valencia

Terraza de un bar en Ruzafa. / consuelo chambó
Terraza de un bar en Ruzafa. / consuelo chambó

Las protestas ciudadanas pasan de 183 a 318 mientras crecen las denuncias por el escaso cuidado de los jardines

P. MORENO

valencia. Las quejas vecinales por exceso de ruidos que llegan al Ayuntamiento se han disparado este verano. Así lo constatan los tres informes mensuales que pasarán el próximo lunes por la comisión que supervisa la tramitación de estas reclamaciones, llegadas por registro de entrada, correo electrónico o cualquier otro método.

En cifras, desde mediados de junio hasta mediados de este mes se llegó a 183 protestas y sugerencias ciudadanas el pasado año relacionadas con el exceso de ruido. Este ejercicio se ha pasado a 318 comunicaciones, lo que refleja el enorme incremento sufrido. La contaminación acústica se ha convertido en uno de los principales problemas para los vecinos de Valencia, dado el incremento de estos meses.

No es la única causa de quejas. La falta de limpieza sigue en primera posición en el listado de todas las delegaciones con 508 casos, aunque lo cierto es que respecto a 2018 se ha frenado la tendencia al alza. Entonces, fueron 524 comunicaciones. Supone con mucha holgura el primer motivo de protesta, pese al incremento del presupuesto municipal los últimos años.

Otro apartado que destaca también es la falta de mantenimiento de los jardines, otro nicho tradicional de reclamaciones en los barrios. Así, el pasado año se presentaron en verano 309 comunicaciones al Consistorio, que ahora han pasado a 321. En este caso, el gobierno municipal ultima los pliegos de condiciones para un nuevo concurso público, que entre otras novedades incluirá una contrata por separado dedicada solo a la poda del arbolado.

Esto último ha sido motivo de qujas constantes los últimos años. En barrios como Nou Moles, por ejemplo, ha sido constante la reivindicación de una mejora en el tratamiento de los árboles, con casos donde las ramas topan prácticamente con las ventanas de las viviendas. Esto facilita, según denunció la presidenta vecinal, Casilda Osa, la propagación de las plagas a los pisos, incluidas ratas que pueden acceder a los inmuebles. Por este motivo demandó una rápida actuación del Consistorio en toda la zona, una exigencia que se extiende en numerosos barrios de la ciudad.