Las protestas aumentan por la suciedad en los barrios de Valencia

Contenedor de basura a rebosar en una calle de Orriols. / damián torres
Contenedor de basura a rebosar en una calle de Orriols. / damián torres

La Federación de Vecinos reclama más personal y campañas de concienciación tras los malos datos del Infobarómetro

PACO MORENO VALENCIA.

Más personal y más campañas de concienciación ciudadana. Esa es la receta que ofrece al Ayuntamiento la Federación de Vecinos para resolver el problema creciente de las quejas en los barrios por la falta de limpieza en las calles. Así lo constata el Infobarómetro presentado este lunes donde figuraba como el principal problema para los residentes en 14 de los 19 distritos. El pasado mayo, en una anterior encuesta, habían sido ocho zonas.

En el Infobarómetro, el 33,6% de los encuestados consideraba que la gestión había empeorado, mientras que para el 12,9% había mejorado. La primera cifra es sólo superada en esta oleada por la opinión de los vecinos sobre el tráfico y los aparcamientos públicos.

La enorme diferencia sucedida en sólo siete meses contrasta con el aumento de presupuesto los últimos ejercicios en las contratas de limpieza y recogida de basura, que en 2019 llegarán a 70,44 millones de euros. Pero la tozuda realidad es que las críticas vecinales no amainan, como también se comprueba en los informes mensuales de la comisión municipal de quejas. La presidenta vecinal, María José Broseta, señaló ayer que «aunque se amplíe el presupuesto, es claramente insuficiente».

Los distritos con más quejas por la falta de limpieza han pasado de 8 a 14 desde mayo

La responsable de la federación añadió que «falta personal», donde abundó diciendo que otro problema añadido es «la ausencia de poda en muchas calles, algunas durante más de un año, lo que también contribuye a que se ensucie más». De manera urgente, consideró que el Consistorio «debe promover más campañas de concienciación; muchas veces es culpa de la gente, como ocurre con el botellón». Junto a la opinión de Broseta, LAS PROVINCIAS ha querido pulsar a entidades del centro histórico y los barrios.

María José Volta Velluters

«Pasan a baldear, pero el olor a orina no se va de las calles»

Para la secretaria de la asociación de vecinos El Palleter, en Velluters «pasan a baldear, pero el olor a orina no se va de las calles», en referencia a los problemas en la zona con indigentes. «Hay servicio, aunque no se nota porque la gente también es como es. Por ejemplo, con los que dan de comer a las palomas y dejan todo el suelo sucio de pan». Hasta hace poco se añadía el problema de la ocupación de varios solares con chabolas, pero tras la orden del Consistorio fueron desalojados.

Elías Sánchez Cruz Cubierta

«La limpieza del botellón empieza demasiado tarde»

El dirigente de la asociación vecinal comenta que el barrio «sufre los malos olores de los imbornales situados en la calle San Vicente Mártir, la avenida Doctor Tomás, la calle Tomás de Villarroya entre San Vicente y Carteros. También queremos señalar que la limpieza de los restos del botellón durante los fines de semana empiezan demasiado tarde y los transeúntes tienen que ir esquivando las botellas rotas sobre el carril bici y las aceras. Faltan medios para concienciar a los dueños de los perros que recojan los heces», dijo. «Queremos denunciar que los sábados por la noche no tenemos servicio de recogida de basura, lo que significa que durante el sábado y domingo tenemos que soportar los malos olores», finalizó.

Maika Barceiro Orriols

«Vamos a tener que pedir que vallen un jardín»

Una de las inversiones municipales más destacadas por el Ayuntamiento en Orriols este mandato ha sido una plaza ajardinada junto a una ermita. La presidenta de la asociación vecinal Maika Barceiro, señaló que no tendrán más remedio que pedir su vallado. «Por la noche hacen de todo ahí», indicó sobre los actos de vandalismo y suciedad en un espacio cuyo diseño fue consensuado con los vecinos. En cuanto a las calles más pobladas, como Arquitecto Rodríguez o San Juan de la Peña, aseguró que «el servicio de limpieza no es suficiente y se nota». Mención aparte es lo que ocurre con los excrementos de los perros. «Yo voy en silla de ruedas y a veces tengo que bajarme de la acera, debido a la cantidad de heces sin recoger».

Pedro Antón La Esperanza

«Hay suciedad sin tocar en los rincones durante días»

El barrio situado enfrente del Hospital General ha sido uno de los más castigados por la crisis económica. El presidente de la asociación de vecinos, Pedro Antón, añade a eso la falta de personal de limpieza, sobre todo los días de mercadillo ambulante. «Se nota mucho y cuando hace viento, todos los residuos acaban escampados». Además, está la cuestión de numerosas parcelas junto a los edificios cuya titularidad está en duda. «Es lo que llaman limbo en el Ayuntamiento, los rincones están llenos de suciedad durante días», asegura, para añadir que hay «árboles sin podar durante años. Veremos qué pasa esta Navidad con el mercado extraordinario porque se ensucia todo alrededor aunque limpien los vendedores».

Jesús Vicente El Grao

«Algunos quieren hasta salir en protesta por la suciedad»

«La Policía Local hace todos los lunes un informe sobre la suciedad en las calles y se la pasa a Medio Ambiente». Esa es la nueva manera de resolver la falta de limpieza en la calles del Grao, según comentó el presidente de la asociación, Jesús Vicente. El problema principal lo tienen en el botellón, en los alrededores de la calle Padre Porta. «Hay vecinos que querían movilizarse y salir a la calle a protestar», señaló. Ahora, con la Feria de Navidad ya en marcha, los residentes «estaremos vigilantes con la limpieza del entorno, algún año hemos tenido quejas de la zona muy fuertes por la suciedad». La entidad ha pedido que se traslade a otro barrio.

 

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