Plantan un árbol japonés en Viveros en memoria de las víctimas de accidentes nucleares

S. V.

La plataforma Tanquem Cofrents organizó ayer un acto en recuerdo de las víctimas de «los accidentes y ataques nucleares que ha sufrido nuestro planeta». La cita, convocada con motivo del 75 aniversario del inicio de la era atómica, tuvo lugar en los jardines de Viveros, donde se plantó un Ginkgo (Ginkgo biloba).

La plataforma ha elegido el Ginkgo, en lugar de cualquier otra especie, por el hecho que este árbol es un símbolo de «resistencia y renacimiento» después de la catástrofe nuclear. El motivo es que al poco del lanzamiento de la bomba atómica de Hiroshima, en los ruinas de un temple budista próximo al epicentro de la explosión, rebrotó un Ginkgo, al cual le siguieron otros ejemplares de esta especie por toda la ciudad. «Tanquem Cofrents apelamos al espíritu del ginkgo de Hiroshima y emplazamos a toda la sociedad a continuar luchando por la eliminación de todas los armas atómicas y el cierre de las centrales», añadieron.