Los comercios de la avenida Pérez Galdós de Valencia bajan la persiana

Un local cerrado en la avenida Pérez Galdós, junto al túnel. / jesús signes
Un local cerrado en la avenida Pérez Galdós, junto al túnel. / jesús signes

Los locales del entorno del túnel cierran mientras los vecinos piden una solución

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

La avenida Pérez Galdós parte la ciudad. Al norte queda Extramuros, y al sur, Patraix, Olivereta y Jesús. Pero los vecinos de la zona dicen que no es la avenida la que divide los barrios, sino el túnel. Una construcción que, como una cicatriz abierta, complica el tránsito entre el norte y el sur. «Al otro lado de la avenida hay mucho más movimiento que aquí», dicen con pena desde una tienda de pintura situada en el lado sur de la avenida. La Plataforma Fuera Túnel ha denunciado esta semana que decenas de comercios han cerrado en el entorno de Pérez Galdós. Culpan al túnel, sobre el que ha estado orbitando todo el mandato un proyecto para cegar la abertura. Incluso en los presupuestos participativos de 2017 se aprobó la redacción de un proyecto de reurbanización de Pérez Galdós y Giorgeta, pero no se ha avanzado al respecto. Se presupuestaron 72.500 euros para el proyecto pero sigue en tramitación.

Mientras tanto, los locales cierran de manera inexorable. En el entorno de Ángel Guimerà aún sobreviven, pero conforme el observador se aleja del cruce (uno de los más transitados de la ciudad), los establecimientos con la persiana echada o los locales en alquiler se acumulan. Según explican los comerciantes que aún aguantan, como la aldea gala famosa, lo hacen con el estoicismo de quien sobrevive con clientes de toda la vida, como los de una tienda especializada en huevos o un salón estético cerca de Ángel Guimerà. «Por la tarde se ve mucha menos gente, eso sí», dicen en el primero de estos comercios.

Los hay que han echado la persiana. Como una zapatería situada en la misma avenida, que ha colgado el cartel de cierre por liquidación. Tal como explican desde la tienda, el túnel ha terminado con el negocio. «No viene casi nadie, tenemos otra tienda en otro sitio y nos va mucho mejor, así que hemos decidido cerrar esta», aseguran desde la zapatería en cuestión.

El Consistorio anunció el año pasado un proyecto de reurbanización de la avenida

Fuentes de la plataforma apuntan que los comerciantes de la misma avenida (o incluso de calles de alrededor como Lorca, por ejemplo) «están cabreados», sobre todo «los que lindan con el túnel, ya que pierden clientela ante la barrera que supone de paso». El Consistorio ha explicitado en varias ocasiones que le gustaría mejorar la planta viaria de la avenida. En marzo de 2018, antes de Fallas, Urbanismo dijo que licitaría las obras después de las fiestas josefinas, pero no lo hizo. Estos trabajos incluían la colocación de losas sobre los agujeros del túnel, cuya intención es reducir el ruido al que se ven sometidos los residentes en la zona, pero nada se sabe de este proyecto que no ha salido a licitación pública.