Los patinetes de alquiler esquivan la regulación y circularán por la Marina

Lime repartirá 250 vehículos por el interior de la dársena pero no ha concretado cómo evitará que rueden por el resto de la ciudad

P. M./Á. S. VALENCIA.

Lime volverá a la ciudad. Lo hará, eso sí, en el interior de la Marina de València, donde ha alcanzado un acuerdo con el Consorcio Valencia 2007 para desplegar 250 patinetes eléctricos tras varios meses de negociaciones. El último escollo, el seguro de responsabilidad civil de los usuarios, se ha superado esta semana y el reparto de los vehículos por el interior de la dársena se hará efectivo en próximas fechas. El dispositivo se pondrá en marcha, en pruebas, durante tres meses.

El anuncio llegó el pasado mes de octubre: Lime había firmado un acuerdo con la Marina para desplegar los patinetes. Sin embargo, distintas gestiones entre ambas entidades retrasaron la puesta en práctica de la cesión de los vehículos. La Marina, incluso, llegó a admitir que no sabía cómo iba a controlar que los patinetes no salieran del terreno portuario, donde sí podrían ciruclar, y rodaran por el resto de la ciudad, donde no pueden hacerlo. Se está a la espera de la aprobación de la Ordenanza de Movilidad. Además, Lime tiene que pagar las tasas que el Consistorio estime oportunas para circular por Valencia, algo que, por el momento, aún no se ha decidido en el seno del tripartito. Tanto el concejal de Dominio Público, Carlos Galiana, como el de Hacienda, Ramón Vilar, han mostrado su disposición a que este proceso sea rápido, aunque todo depende de la emisión de un informe del servicio de Movilidad, que debe decidir el número máximo de coches, motos y patinetes eléctricos compartidos pueden alquilarse sin base fija. La asociación AEMUS, que aglutina a varias empresas del sector, reclamó recientemente celeridad para este trámite.

Así las cosas, queda por decidir cómo se va a controlar que los patinetes no circulen por el resto de Valencia. Se barajó, incluso, que Lime pusiera vigilantes en la Marina de València para controlar que los usuarios de patinetes no abandonaran la dársena y advertirles de que se trata de una prueba piloto dentro de la Marina. Esto último no fue confirmado por la empresa, que ya intentó trabajar en Valencia el pasado verano. La falta de regulación obligó al Consistorio a ordenar a la Policía Local el decomiso de los vehículos, ya trasladados al almacén de la empresa para Valencia tras el pago del depósito.

Mientras, Lime ha llegado a otras ciudades como Madrid o más recientemente Rivas, y está a la espera de solucionar los trámites pendientes en Valencia para desplegarse en una urbe que considera de vital importancia para su estrategia comercial.