El parque olvidado de Nazaret

Parte del parque pendiente de apertura, en una imagen de la asociación de vecinos Nazaret Unido. / lp
Parte del parque pendiente de apertura, en una imagen de la asociación de vecinos Nazaret Unido. / lp

El concurso de la zona deportiva queda desierto y paraliza la reapertura del proyecto de jardín en la desembocadura

P. MORENOVALENCIA.

«Esto no es un jardín, es una selva». José Antonio Barba, presidente de la asociación de vecinos Nazaret Unido, califica de esta manera lo que ocurre en los terrenos portuarios cedidos a la ciudad y donde, en teoría, se ha previsto la apertura de un jardín provisional. Los problemas en la finalización de las obras han supuesto que se hayan quedado a medias y todo esté empezando a cubrirse de matorrales.

La intervención forma parte del acuerdo entre la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento en lo que se considera la «nueva frontera» de Nazaret, la oportunidad de recuperar un espacio urbano a los terrenos portuarios. La idea es construir un parque de desembocadura, que nacerá en el barrio del Grao, así como la ciudad deportiva del Levante U.D. en las parcelas del antiguo polideportivo Benimar. Dentro del afán de poner en servicio alguna dotación pública nació la idea de una zona verde provisional, que incluye una plantación popular de arbolado, zonas de descanso y algunos itinerarios. Todo muy básico dado que el presupuesto de adjudicación fue de 71.515 euros. Pero faltaba la parte de las instalaciones deportivas, lo que resultó desierto el pasado 13 de agosto y ahora ha quedado ratificado por la Mesa de Contratación. La inversión pendiente asciende a 69.880 euros y se centrará en un circuito de bicicletas, patines, patinetes y skates para la práctica de estas modalidades deportivas. Al quedar desierto se abre la posibilidad de una adjudicación directa, lo que no fue aclarada por la concejala de Deportes, Pilar Bernabé.

Barba ironizó diciendo que el agujero iniciado por el alcalde Joan Ribó en el acto protocolario para derribar el muro se ha perfilado como una ventana con una reja. «Han puesto como una mesa de picnic encima del jardín, en un lugar donde supuestamente no se puede pisar. En suma, no entendemos nada».

El límite del parque con Nazaret está delimitado por las calles Jesús Nazareno y Castell del Pop, mientras que el acceso se situará a la altura de Fontilles. Del proyecto definitivo no se sabe nada, entre otras razones para Barba porque «depende del PAI del Grao, es una unidad y eso es lo que algunos no entienden o no quieren entender».

Los solares pendientes de apertura acogieron durante décadas una fábrica de aceite de soja. La Autoridad Portuaria, destacó el dirigente vecinal, es la «única institución que ha hecho algo, con el derribo de los edificios y el acondicionamiento de los terrenos. El Consistorio no ha cumplido nada, ni con los plazos».