El paro de las negociaciones aboca a otra huelga de la EMT para mañana

Parada de la EMT en el centro de Valencia./DAMIÁN TORRES
Parada de la EMT en el centro de Valencia. / DAMIÁN TORRES

UGT solicita que los árbitros del laudo medien y decidan si los prejubilados pueden hacer menos jornadas

Á. S.

Si nada lo remedia, mañana la EMT volverá a ir a la huelga. Se prevé que los trabajadores paren de 8 a 10 horas y de 16 a 18 horas, intervalos en los que la circulación en transporte público será muy complicada en toda la ciudad. Lo llamativo es que ni empresa ni sindicatos parecen tener prisa por solucionar este problema encallado: las negociaciones se prolongan durante meses y no se ha llegado a ningún acuerdo. Fuentes del comité de empresa aseguraron ayer que no tienen ninguna reunión prevista para esta semana.

El comité tiene, encima de la mesa, una propuesta de Comisiones Obreras para comenzar a negociar. Y otra de la empresa, que estudiarán todos los sindicatos, aunque Apttuv, TUC y CGT, los minoritarios, la han aceptado de manera verbal. Todo el peso recae, así las cosas, en Comisiones y UGT, que sin embargo aseguran estar tranquilos y confían en nuevos movimientos por parte de la empresa.

Sin embargo, sus actos dicen otra cosa. Por ejemplo, que UGT haya pasado del inmovilismo total y de aferrarse al laudo de septiembre que les da la razón sobre el acuerdo de 2001 de las prejubilaciones a proponer a la empresa que cite a los árbitros del laudo y que sean ellos quienes diriman la cuestión. Aseguran que el laudo es claro y únicamente abre la puerta a no aplicar el acuerdo firmado hace 18 años «si la EMT tiene problemas económicos», algo que no ocurre según UGT, dado que la empresa cerró 2017 con un superávit de casi dos millones de euros y acaba de firmar un nuevo crédito con las entidades bancarias que le permite ahorrar cada año en los intereses que ha de pagar.

Comisiones, por su parte, revisará el acuerdo propuesto por la EMT en próximas fechas. Los paros para mañana siguen convocados. Los sindicatos son reacios a renunciar a un acuerdo firmado en 2001 con la dirección del PP (y, según ellos, con el visto bueno de la Seguridad Social) según el cual quienes se prejubilaban, podían acceder a una prejubilación parcial en la que podían trabajar 65 jornadas en lugar de las 132 que marca la legislación. La nueva dirección de la EMT lo considera un fraude de ley y lo llevó a la Agencia Valenciana Antifraude en 2017, tras llevar dos años aplicándolo, y la entidad, recién creada este mandato, consideró que podía ser constitutivo de varios delitos, entre ellos malversación o falsedad documental. La cuestión está en los tribunales y pese al laudo cuentan con un informe municipal que les impide aplicar la reducción de jornadas.