El pacto de gobierno del Ayuntamiento de Valencia agrupa 200 propuestas electorales de Compromís y el PSPV

El alcalde Joan Ribó. / j. j. monzó
El alcalde Joan Ribó. / j. j. monzó

La comisión echa a andar con un borrador de los artículos en los que coinciden ambas formaciones y deja los discrepantes para el final

P. MORENO

Algo más de tres horas duró ayer la primera reunión seria de la comisión formada por cuatro representantes de Compromís y otros tantos del PSPV que deben llegar a un acuerdo sobre el gobierno municipal de Valencia. La base de los debates está formada por unos 200 artículos de los dos programas electorales, un material que ya está siendo desbrozado y seleccionado.

Siguiendo el ritual de que primero es el qué, después el cómo y por último el quién, la comisión de los dos partidos se lo ha tomado con calma, indicaron fuentes municipales. De momento se trabaja en un borrador de programa, todavía sin redactar, para el que se han llevado a la mesa del Teatro Rialto donde se celebran las negociaciones el número de propuestas citado.

La mecánica es relativamente sencilla: los asuntos donde los dos programas no coinciden se dejan a un lado para ser discutidos después. Primero se trabaja en lo fácil, por lo que el ambiente de trabajo es bueno, indicaron las mismas fuentes. De momento se habrá revisado una tercera parte de las propuestas.

La siguiente sesión será mañana y la tercera de la semana el viernes. Se da por descartado que exista un documento de consenso antes de la investidura del alcalde Joan Ribó el próximo sábado, cuando renueve el cargo con los diez votos de Compromís y los siete del PSPV. La portavoz de esta formación, Sandra Gómez, le garantizó la semana pasada los apoyos necesarios.

El programa de gobierno tampoco es que sea muy complicado de realizar. Sirva el ejemplo de que en 2015 el apartado de movilidad decía los siguiente: «Avanzar hacia un modelo de movilidad sostenible y la pacificación del tránsito rodado», sin precisar nada más, pese a luego se convirtió en el elemento central del mandato.

Así las cosas, el modelo de gestión tampoco parece que tenga mucha dificultad. El Ayuntamiento ya está dividido en áreas de gestión y el mestizaje dentro de las concejalías entre Compromís y el PSPV está descartado. Como mucho, las mismas fuentes apuntaron en la dirección de una fusión de secciones administrativas o cambio de cromos de algunos servicios, con el propósito de mejorar la gestión diaria.

A lo largo de los últimos cuatro años, las opiniones dentro y fuera del Consistorio han coincidido en que estas mejoras deben centrarse en la concesión de licencias, tanto de obras como del resto, así como en los procedimientos para la adjudicación de concursos públicos.

Las discrepancias surgirán después de la investidura de Ribó, cuando se concrete el reparto de poder en las concejalías. De momento el ritmo de la negociación es bueno, a la espera de ordenar en capítulos el programa conjunto.

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