Las obras de San Vicente, una década sin avances

Antiguos cuarteles, próximos a la calle San Vicente, donde hay pendientes derribos y urbanización de calles. / juanjo monzó
Antiguos cuarteles, próximos a la calle San Vicente, donde hay pendientes derribos y urbanización de calles. / juanjo monzó

Fomento tiene pendiente derribar un colegio y cuarteles | El concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, acude a Madrid para reactivar la urbanización y la creación de un centro escolar

L. SORIANO VALENCIA.

La modernización de la calle San Vicente y la eliminación de los viejos cuarteles militares sin uso sigue siendo un asunto pendiente en la ciudad. De hecho, el plan de actuación integrada previsto en la zona sufre ya nueve años de parálisis.

El Ayuntamiento de Valencia ha hecho su máxima la expresión de 'Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña' y hoy mismo el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, se desplazará a Madrid para trasladar la necesidad de desbloquear los proyectos e iniciar las obras.

Si bien ya se había reunido con la anterior directora general de la Entidad Pública Empresarial de Suelo (SEPES), Lucía Molares, para tratar el tema, ahora volverá a retomar las conversaciones con el nuevo director general, el ilicitano Alejandro Soler.

El Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat ya hicieron sus deberes, con la preparación de un solar próximo a Gaspar Aguilar con el fin de poner las aulas prefabricadas para los alumnos del colegio Santo Ángel de la Guarda, pero Sepes tiene pendiente reurbanizar toda la zona del antiguo centro.

«Se quedó pendiente el derribo de unas edificaciones obsoletas del entorno de la calle San Vicente, concretamente de la zona de cuarteles de ingenieros, y por eso, vamos a ver si pueden actuar ya», indicó el concejal Vicent Sarrià.

De igual modo, el viejo colegio Santo Ángel de la Guarda sigue en pie, porque todavía no ha efectuado Sepes su derribo y, como explicó el edil de Desarrollo Urbano, «estos pasos son fundamentales para poder crear el nuevo colegio».

La superficie de los derribos pendientes es de 3.000 metros cuadrados y el presupuesto que tiene que destinar la entidad dependiente de Fomento para la operación alcanza los 150.000 euros.

Según detalló, Sepes tiene que realizar los derribos de los edificios, a través de una empresa del Ministerio de Defensa, para posteriormente urbanizar calles. «Si no se hacen los derribos y se urbanizan las calles no podemos iniciar la construcción del colegio», añadió.

Y es que la creación del nuevo centro escolar corresponde a la administración local, ya que la Generalitat cedió esta posibilidad al Consistorio, a través del plan Edificant para la reforma y construcción de centros escolares.

El edil reconoció que han trabajado conjuntamente con los técnicos de Sepes «donde tienen que ir todas las instalaciones, desde alcantarillado hasta las tomas de luces. Sabemos que Sepes tiene voluntad de ejecutar, pero vamos a Madrid para ver cómo se puede agilizar porque las obras de urbanización durarán seis meses y queremos que comiencen las obras antes de que acabe la legislatura».

Por otro lado, Sarrià en la reunión pedirá que se desbloquee un segundo plan de actuación integrado pendiente, concretamente en la zona del cuartel de artillería. Se trata de un proyecto donde hay viviendas particulares y como era más difícil se había dejado para una segunda fase, pero negociará con Sepes cómo poner en marcha el plan.

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