El nuevo rastro de Valencia cobra forma en Beteró

Primeras obras en la futura plaza, ayer por la mañana. / damián torres
Primeras obras en la futura plaza, ayer por la mañana. / damián torres

Las obras se inician con la previsión de que el recinto esté acabado en diez meses y una inversión que roza el millón de euros

P. M. VALENCIA.

Dentro de unos diez meses, si todo discurre según lo previsto, la empresa adjudicataria de la construcción del nuevo rastro de Valencia entregará el recinto al Ayuntamiento. Las obras se iniciaron hace unos días en el barrio de Beteró, en lo que supone una inversión de un millón de euros.

El rastro en realidad será una plaza ajardinada, donde el arbolado servirá para delimitar el espacio para los puestos. Enclavado entre la parte norte del bulevar Serrería y la avenida de los Naranjos, sustituirá al actual emplazamiento junto al estadio de Mestalla.

La construcción se ha iniciado con la demolición de un antiguo muro, además de la poda y tala de algunos arbustos que se quedan fuera de ordenación según el proyecto. En total, habrá sitio para 517 paradas, lo que da idea de la gran superficie que ocupará el mercadillo efímero.

El rastro se ha iniciado con la preparación del terreno y continuará con la construcción de pavimentos, ejecución de nueva canalización para riego, red de alumbrado, alcorques y plantación de árboles, así como la disposición de zanjas de drenaje que aseguren el beneficio del agua de lluvia. El proyecto prevé la apertura de una zona infantil de juegos, otra con aparatos biosaludables, un parque canino y el cerramiento del recinto con una valla de 2,60 metros. En cuanto al mobiliario urbano, se instalarán ocho fuentes bebederos, 76 bancos, 62 papeleras, 72 aparcabicis y siete mesas merendero en el futuro jardín.