Malvarrosa, a punto del permiso tras seis años para construir nuevos restaurantes

Los locales requieren una inversión de 600.000 euros, que será asumida por los concesionarios

P. M.VALENCIA.

Doce restaurantes del paseo marítimo quieren construir desde 2014 nuevos locales, pero todavía no han conseguido los permisos. José Miralles, presidente de la asociación de hosteleros del paseo de la Malvarrosa, se mostró ayer optimista por las últimas noticias llegadas desde el Ministerio de Transición Ecológica. «Nos dicen que la propuesta ha gustado en la Demarcación de Costas y ahora estamos esperando el mismo apoyo del ministerio», comentó.

Estos locales también tuvieron que rehacer las terrazas hace años por un conflicto similar al que han tenido en Pinedo y El Saler. La construcción de los nuevos edificios se ha previsto con una superficie de unos 240 metros cuadrados, unos 50 metros más dedicados a terraza y la posibilidad de ocupación sobre la cubierta. «Cumplimos todos los parámetros que quieren, con mucha luminosidad, energías renovables y los materiales que nos han indicado para cumplir», señala.

La inversión es cuantiosa, dado que cada uno de los inmuebles requerirá una inversión de unos 600.000 euros. La concesión que resta a los empresarios es de 24 años, con lo que ese es el periodo de amortización, al margen de que aspiren lógicamente a una renovación en el futuro. Los actuales se remontan a la construcción del paseo marítimo en los primeros años 90 y no responden a los criterios actuales de sostenibilidad y diseño encaminado a la protección del paisaje.

Miralles indicó que la estimación es de once meses de obras, aunque dentro de escasas fechas quieren visitar una fábrica en Pamplona especializada en construcciones modulares para plantearse esta opción y acortar los plazos. En todo caso, el calendario está por definir dado que no debe incidir en la temporada alta de verano. La inversión será costeada íntegramente por las empresas, dado que no hay ningún proyecto para la remodelación del paseo marítimo pese a la degradación y carencias que acumula por la falta de mantenimiento.