Las líneas de la EMT que impulsó Grezzi este mandato, entre las más impuntuales

Un usuario espera al 99 en una parada del bulevar sur, ayer por la tarde. / irene marsilla

El Síndic recomienda a la EMT que mejore la frecuencia de la 19, la que llega con menos precisión a las paradas según la propia empresa

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

Que la EMT no funciona bien es una realidad difícil de contestar (como también lo es la inversión realizada por el Consistorio o la mejora de los datos macroeconómicos de la empresa). El aumento de las quejas y sugerencias, casi un 25% en un año, evidencia este funcionamiento de la red que los sindicatos han denunciado en alguna ocasión. La Federación de Asociaciones de Vecinos también protesta, a quien quiera escucharles, por las frecuencias de paso. Y los datos oficiales así lo desvelan.

Encuesta

Según las cifras facilitadas por la EMT a las que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, hasta una de cada cuatro líneas de la red de la EMT funcionan con retrasos que implican que el 25% de los autobuses que llegan a las paradas lo hacen con más de dos minutos y medio de demora. Entre las diez más impuntuales se encuentran cinco de las que Giuseppe Grezzi, presidente de la EMT y concejal de Movilidad Sostenible, modificó en febrero de 2018 y cuyos cambios provocaron amargas protestas de los vecinos de los barrios afectados, como Nou Moles, donde incluso se recogieron firmas para mantener las frecuencias de paso de las líneas 3 y 41, que se convirtieron en la 93, y la propia línea 81. Estas líneas son la 92, la 93, la 95, la 98 y la 99. Ya en su momento desde la EMT advirtieron de que estas líneas tan largas podían acumular problemas de retrasos porque a más recorrido, más probabilidad de que cualquier afección al tráfico termine por descuadrar los horarios de las líneas en cuestión.

Las claves

Cambios
Grezzi modificó una de cada cuatro líneas y creó seis, cambiando de nombre o juntando otros dos trayectos. Cinco de esas líneas son de las más impuntuales en la EMT.
Retrasos
Uno de cada cuatro autobuses de un 25% de las líneas de la red llega a las paradas con casi tres minutos de retraso sobre la frecuencia señalada. Los vecinos han protestado en varias ocasiones.

Sin embargo, según los datos de enero, febrero y marzo de este año, la línea más impuntual es la 19. Únicamente un 70% de los autobuses llegan a su hora a las paradas, mientras que uno de cada tres acumulan retrasos de más de dos minutos y medio. La situación de esta línea es tan acuciante que incluso el Síndic de Greuges ha tenido que recomendar a la EMT que mejore la frecuencia. Así se lee en una recomendación emitida el pasado día 25 de abril en la que un usuario protestaba por los retrasos de la línea 19 a su paso por la avenida de Francia, sobre todo en hora punta. «La frecuencia es desorganizada e imprevisible e impide que nos podamos organizar», decía el usuario en la queja remitida al Síndic de Greuges.

Cinco de los trayectos modificados por el Consistorio acumulan casi un 25% de demora

El defensor del pueblo valenciano exige a la EMT que mejore las frencuencias de paso después de que la empresa reconociera los problemas y los relacionara con el tráfico o la ocupación del carril bus. La EMT, además, sacó pecho por la compra de 36 nuevos autobuses articulados para aumentar la cantidad de viajeros que se pueden transportar en los vehículos. El usuario respondió, en este sentido, que la avenida de Francia cuenta con varios carriles «y una fluidez del tráfico extraordinaria». Además, afeó a la EMT que ninguno de esos nuevos vehículos articulados se ha puesto en marcha en la línea 19, que une el centro con el Cabanyal a través de Reino de Valencia y la avenida de Francia. La primera avenida, por cierto, acaba de perder un carril de circulación por la construcción de un vial exclusivo para ciclistas.

Una de cada cuatro líneas de la red llega a las marquesinas con varios minutos de retraso

Ciudadanos censura al edil

«Los datos no mienten. La EMT de Grezzi no funciona. A causa de su errática política de movilidad los valencianos esperan más tiempo del razonable en las paradas, faltan autobuses en horas punta por falta de conductores y las quejas y reclamaciones han aumentado». Este es el diagnóstico que hace de la situación en la empresa el concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia Narciso Estellés, que además cree que los problemas de frecuencia son «algo sistemático debido al colapso de tráfico que Grezzi ha generado en Valencia». «Los continuos cambios de líneas, los atascos en grandes avenidas y una regulación de semáforos pensada en atascar la ciudad han sido claves para que se repitan esta situaciones», indica.

Hablan los vecinos Giovanni Donini (AVV Ruzafa): «No se cumplen los horarios de paso»

Ruzafa sufre en primera persona los retrasos en la línea 89, que hace la ronda de Tránsitos y que articula toda la ciudad en el segundo círculo, conformado por avenidas como Peris y Valero o Peset Aleixandre. Giovanni Donini, presidente de la Asociación de Vecinos Ruzafa-Gran Vía lamenta que la línea tiene «muy poca frecuencia». «No se cumplen los horarios en toda la red», insiste Donini, que añade que la queja es generalizada en toda la ciudad. Tanto es así que la Federación de Asociaciones de Vecinos engloba todas las protestas sobre la EMT.

Casilda Osa (AVV Nou Moles): «Hay gente que prefiere coger un taxi»

Casilda Osa, presidenta de la Asociación de Vecinos de Nou Moles, es una de las voces que más se han alzado contra el mal funcionamiento de la red. No en vano cuando Grezzi cambió decenas de líneas en 2018, recogió firmas para recuperar la antigua 81, que unía el General con el centro. Ahora, tienen la 93, que une el hospital con el Marítimo. Pero es un recorrido largo que deja esperas «de hasta 30 minutos», según Osa. «Hay gente que va andando o coge el taxi si tiene prisa. Ha habido incluso que coger el 70 e ir andando por los retrasos del 93», lamenta.

José Tárrega (P. Penyarroja): «La 19 es perjudicial para los trabajadores»

En el Grao tienen problemas de frecuencia con la línea 19. Así lo asegura José Tárrega, presidente de la Plataforma en Defensa de Penyarroja. «La línea tiene muchos retrasos. Es muy perjudicial para la gente que trabaja. Los 15-20 minutos que puede retrasarse de más un autobús hace que una persona entre tarde o no», indica el dirigente vecinal, que insiste en que el barrio ha ido perdiendo líneas. «Antes, podíamos ir hasta el Hospital General y ahora no. Hay que hacer transbordo. Pensamos que debería mejorarse la calidad y la interconexión entre las distintas líneas», dice.