Laberinto de obras en el Cabanyal

Los residentes reconocen que era necesario intervenir porque algunas vías no se asfaltaban desde los años setenta pero piden más celeridad Los vecinos llevan más de cuatro meses conviviendo con los ruidos y calles cortadas

LOLA SORIANO VALENCIA.

El Cabanyal está en una nueva fase de obras en la vía pública para llevar sus calles al siglo XXI, unas obras necesarias que ningún residente pone en duda, pero el trabajo al mismo tiempo en cuatro calles longitudinales, entre Escalante y Padre Luis Navarro y las travesías desde Amparo Guillem a Cura Planells ha convertido esta zona en un laberinto difícil de transitar, sobre todo en vehículo.

Los residentes entienden que la reformas son necesarias y aseguran que se han armado de paciencia, pero afirman que se está cumpliendo el refrán de «la faena del matalafer, fer i desfer», como describe Toni Gómez, un comerciante que ha resistido durante los años de declive en su sede de la calle Escalante, zona que parece que ahora empieza a vivir una segunda oportunidad con la rehabilitación de varias viviendas por parte de particulares y unas pocas por parte del Ayuntamiento.

«Llevan varios meses en la calle Escalante haciendo obras. No entendemos que abran una zanja en la calzada, actúen, cierren con cemento y al poco tiempo venga otro servicio y vuelva a taladrar y abrir para mejorar otra instalación y así hasta tres veces. Sabemos que hay que arreglar estas calles, pero es difícil de soportar tanto ruido», indica Gómez.

Los residentes afirman que hay varias calles cortadas y es complicado circular con los vehículos y aparcar El Consistorio explica que las obras acabarán en mayo y que luego actuarán en la zona de San Pedro

También detalla que la duración de las obras está haciendo mella en los negocios, porque la gente no puede acceder en ocasiones y acaban no pasando por la zona. «No podemos ni aparcar y al final es desesperante», añade este comerciante.

Un vecino, Vicente Gallart, reconoce que las obras eran necesarias «porque este tramo de calles no se asfaltaban desde 1974». A pesar de ello, explica que se está haciendo difícil de soportar. «Una cosa es abrir calle a calle e ir actuando, es decir, empezar en una y acabarla para luego entrar en la siguiente, y otra muy diferente es que actúen en todas a la vez y no podamos circular por esta parte del barrio. La gente no sabe ni por dónde circular e incluso hay veces que se tienen que poner en contra dirección para poder salir», describe Gallart. Por eso, afirma que tienen ganas de que acaben.

Otro residente, Juan Vicente Gutiérrez, coincide en señalar que «al estar todas estas calles levantadas no podemos aparcar y nos toca ir a la calle Doctor Lluch o Astilleros para dejar los coches».

Horarios y maquinaria

María Victoria del Pozo, vecina del Cabanyal, describe que «primero hubo una contrata que hizo trabajos de tuberías del agua que la verdad es que trabajó muy bien. Ahora han abierto zanjas otros en varias calles, al parecer para enterrar cableados, y llevan maquinaria mucho más ruidosa y con algunos motores sin tapa que se escuchan más y parece que los tienes en el salón».

Asegura que «mientras que los primeros que vinieron eran menos molestos, estos empiezan muy pronto y hay veces que terminan al final de la tarde y no podemos descansar. Incluso los sábados». También recuerda que hace unos días rompieron una tubería del gas y tuvieron que parar los trabajos. «Termina un servicio, tapa los agujeros, viene otro y llevamos desde noviembre», asegura.

Esta residente explica que ha llamado «al Ayuntamiento para comentar las molestias y a ver si se tienen en cuenta para hacerlo más llevadero». La situación de agotamiento es tal que, según María Victoria, «el otro día salió un vecino para decirles que ya no aguantaba más».

Luisa, otra vecina de la zona, explica que «hay calles en las que han abierto y tapado la calzada con cemento hasta cuatro veces con un mes de diferencia. Estamos así desde agosto. Tenemos ganas de que acaben ya».

Entre los puntos donde ya se había intervenido en las aceras, pero que ahora se estaba realizando una zanja en el asfalto se encuentra la intersección de la calle Cura Planells con José Benlliure, donde ayer se estaban efectuando unos trabajos para modernizar las tuberías que conectan con la zona donde se recoge el agua pluvial.

Desde el Ayuntamiento de Valencia recuerdan que se está actuando dentro de los plazos previstos y que en estos momentos están llevando a cabo dos proyectos a la vez, las calles paralelas al mar (Padre Luis Navarro; Progreso; José Benlliure y Escalante) y, por otro lado, las travesías (Amparo Guillem; Pescadores y Cura Planells) y «las dos obras acaban a finales de mayo».

En el Consistorio afirman que se está haciendo un trabajo coordinado porque se han comunicado las obras a todos los servicios para que actúen ahora todos lo que lo precisen y no haya que abrir las calles cuando ya esté la obra hecha.

Del mismo modo, recuerdan que son calles del Cabanyal donde no se había intervenido desde hace décadas y que es preciso realizar intervenciones desde distintos frentes.

La próxima intervención prevista será en la calle San Pedro. En estos días se está procediendo en el Ayuntamiento a abrir los distintos sobres de la licitación.

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