La Junta de Desagüe rechaza que Ribó delegue la presidencia

El alcalde de Valencia, Joan Ribó. /Jesús Signes
El alcalde de Valencia, Joan Ribó. / Jesús Signes

N. V.

valencia. La Junta de Desagüe de la Albufera manifestó ayer su rechazo a que el alcalde de Valencia, Joan Ribó, abandone la presidencia del órgano, que había delegado en el concejal encargado de Devesa-Albufera, Sergi Campillo. Así, la junta tachó de «sorprendente» que el alcalde «decida abandonar el cargo en plena polémica suscitada por un informe de la Fiscalía» sobre los «posibles daños» causados por el bajo nivel de agua. Por otra parte, denunció que no conoce «el contenido exacto» de dicho informe, por lo que no se le está dando la oportunidad de justificar su proceder.

La Junta de Desagüe declaró, además, no tener ninguna responsabilidad respecto al brote de botulismo aviar que se detectó el pasado 17 de julio en el Tancat de la Pipa, y que ha dejado, hasta ahora, 605 aves muertas y 88 enfermas.

Así, la entidad declaró que «el estancamiento y la mala gestión de las aguas en esa zona del Parque Natural es responsabilidad de sus gestores», y que espera que no se repita un incidente similar.

Por su parte, la Unió de Llauradors i Ramaders, que tampoco comparte la renuncia de Ribó, criticó la actitud de la Generalitat y del Ayuntamiento de la capital, al «menospreciar» el papel indispensable de los arroceros en la gestión de la Albufera. Además, lamentó que ni el Consell ni el Consistorio se informen sobre los problemas del parque natural.

Además, desde la Unió aseguraron que el problema de la Albufera son, «se diga lo que se diga», los altos niveles de agua ante la falta de dragados de los sedimentos que se han ido acumulando, y señalaron que estos sedimentos han subido, en parte, por los «numerosos vertidos» provocados por la presión urbana e industrial.