Joan Ribó reclama la Carta de Capitalidad para Valencia

Joan Ribó reclama la Carta de Capitalidad para Valencia

El alcalde fija la exigencia de inversiones al Gobierno y al Consell como uno de sus objetivos tras renovar el cargo

PACO MORENO y MAR GUADALAJARAValencia

Se cumplió el pacto anticipado hace una semana por la portavoz del grupo socialista, Sandra Gómez, y Joan Ribó fue investido alcalde de Valencia en una ceremonia que duró algo más de dos horas. Los 17 votos de Compromís y el PSPV le dan la mayoría absoluta necesaria y renueva el cargo, pese a que todavía no se haya producido un pacto sobre el reparto de las delegaciones entre las dos formaciones. Ninguna novedad, ya que hace cuatro años ocurrió lo mismo. En el discurso del primer edil, uno de los temas que más sobresalieron fue la reivindicación de la Carta de Capitalidad para Valencia, un anhelo desde hace lustros para ganar en financiación.

El hemiciclo del Ayuntamiento se vistió de gala para la votación y los discursos posteriores. Con menos entusiasmo que hace cuatro años, cuando el primer edil y el resto de ediles del entonces gobierno tripartito se dieron un baño de masas en la plaza. La escena volvió a repetirse, aunque en grandes bolsas de plástico se quedaron muchas banderas por repartir. Por comparar, se pasó de un pasillo que tuvieron que hacer en 2015 cual pirotécnico después de una mascletà a un saludo más cordial y sosegado.

Antes fue el turno de la votación y los discursos de los cinco portavoces, quienes trazaron sus propósitos y hojas de ruta. Los tres grupos de la oposición, Partido Popular, Ciudadanos y Vox, lo tienen muy claro. Elevarán el pistón desde el primer día y la portavoz de la primera formación, María José Catalá, llegó a hablar de un trabajo «implacable y duro» a la hora del seguimiento que harán del gobierno municipal. También ofreció plena colaboración en todas las reivindicaciones que se hagan frente al Gobierno y la Generalitat. En la misma línea, su homólogo en Ciudadanos, Fernando Giner, mostró su preocupación porque las «conductas sectarias» se acentuen. El representante de Vox, Pepe Gosálbez, habló directamente de que Ribó había hecho mal en no destituir a varios concejales de su gobierno investigados el pasado mandato, además de asegurar que estarán «pisando los talones» a los integrantes del gobierno municipal con un seguimiento diario y detallado de todas sus acciones.

Así la cosas, se adivina un periodo de cuatro años entretenido, bastante lejos de la afirmación de que «Valencia sigue caminando hacia el futuro porque así lo ha decidido la ciudadanía», que dijo el alcalde en su discurso. Ribó destacó en la intervención que cerró la investidura que la ciudad «tiene muchos retos por delante que pasan, indefectiblemente, por el trabajo conjunto con otras administraciones».

El primer edil propone una norma de rango autonómico que amplíe las competencias de la ciudad y su financiación

Subrayó que la articulación del área metropolitana «es uno de ellos. Nuestros más de 134 kilómetros cuadrados y 800.000 habitantes responden a una realidad mucho más dinámica, que llega hasta el millón y medio de personas que cada día viven y se mueven por nuestra área metropolitana, la tercera más importante de España. Por ello, tanto la Generalitat como el Gobierno deberán atender las necesidades de una población que, en múltiples materias, no atiende a límites geográficos. Necesidades de servicios básicos en el ámbito de la movilidad, de la gestión del agua y de los residuos, pero también del cuidado por el medio ambiente o la defensa de la huerta, por poner sólo algunos ejemplos».

El alcalde comentó que «somos además el cap i casal de los valencianos, y eso no puede quedar en un hermoso emblema. La Carta de Capitalidad es para mí irrenunciable: una norma de rango autonómico que aclare y amplíe las competencias de la ciudad y atribuya la pertinente dotación económica en los Presupuestos de la Generalitat que nos permita llevarlas a cabo».

Mensaje directo al presidente Puig, presente en el hemiciclo en uno de los palcos. «Del mismo modo que reivindico ante el Consejo de la Generalitat, también lo hago ante el Gobierno. Los valencianos merecemos un acceso a la ciudad por ferrocarril subterráneo, que implique la ampliación del Parque Central y la construcción de la estación definitiva. Y un soterramiento de las vías de Serrería hasta la salida de El Saler. Valencia quiere contribuir positivamente al Corredor Mediterráneo y no queremos convertirnos en el nuevo semáforo de Europa, ahora por ferrocarril».

Dentro del aspecto reivindicativo, el primer edil anunció que exigirá «hasta que sea una realidad la condonación de la deuda de la Marina: 460 millones de euros para la celebración de la Copa América de vela que, como evento internacional, debería haber sido costeado por el Gobierno del mismo modo que ocurrió en su momento con las Olimpiadas de Barcelona, y con las Expo de Sevilla y Zaragoza. No queremos ser más que nadie, pero tampoco ser los últimos de todo».

Enumeró que por esta razón, Valencia precisa de una inversión adecuada en infraestructuras culturales, como el Palacio de las Artes, el IVAM o el Museo de Bellas Artes. Y por eso, dijo que «obviamente, la tercera área metropolitana de España debe tener un contrato-programa de ayuda a la movilidad como lo tienen Madrid, con sus 126 millones de euros, y Barcelona, con sus 109 millones».

Otros asuntos que trató fueron los referidos al gasto social. «Si hemos aumentado un 47% la partida para emergencias sociales y al mismo tiempo hemos reducido más de la mitad la deuda del Consistorio se ha debido a esta buena gestión». Entre las prioridades señaló «consolidar una ciudad verde, con zonas de esparcimiento y una huerta productiva, que necesita de un Tribunal de las Aguas porque tiene agricultores y campesinas que hacen uso. Una ciudad que cuida de una Albufera con recursos hídricos suficientes».

Citó también como prioridad la «dinamización cultural de la ciudad, siendo referencia internacional de la música o el diseño, pero también con un circuito de salas de teatro potente como el que tiene hoy; con festivales urbanos que nacen de las inquietudes de emprendedores». La portavoz del grupo socialista y posible vicealcaldesa, Sandra Gómez, habló en su discurso de la vocación metropolitana, al señalar que defiende «esa Valencia capital que haga crecer al resto de la Comunitat y que necesita una ley de capitalidad para desplegar su potencial».

«Para desplegar esa Valencia de vocación metropolitana que no solo piensa de cruces hacia dentro sino que entiende que su futuro está compartido con todos los municipios de su entorno», finalizó.