Joan Ribó convoca una reunión de urgencia para desatascar el Cabanyal tras las críticas vecinales

Joan Ribó convoca una reunión de urgencia para desatascar el Cabanyal tras las críticas vecinales
Irene Marsilla

El alcalde asegura que el Ayuntamiento no puede financiar solo el soterramiento de las vías del Pai del Grao y reclama a Fomento al menos «la cofinanciación»

Lola Soriano
LOLA SORIANO

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha convocado para mañana una reunión de trabajo para estudiar cómo desatascar los proyectos del barrio del Cabanyal. Según ha explicado durante la presentación del programa de 'Bonic/a fest' que se está celebrando en los mercados municipales, mañana tiene prevista una reunión con los responsables de distintas concejalías «para ver cómo podemos acelerar el tema del Cabanyal».

Esta reunión llega precisamente después de que la asociación de vecinos Cabanyal-Canyamelar, la plataforma Salvem el Cabanyal y el colectivo Bloc de Portuaris emitieran la semana pasada un duro comunicado en el que criticaron la falta de actuaciones sociales, urbanísticas y de vivienda en el barrio y la exigencia de que se hagan cumplir las ordenanzas municipales, sobre todo las relacionadas con los problemas de ruido que se generan con las fiestas ilegales en la calle y la suciedad que generan determinados colectivos en la vía pública.

Ribó ha reconocido que «las cosas están funcionando a un ritmo que no querrían los vecinos de la 'zona cero', pero se están haciendo muchas cosas». Si bien, la única actuación más reciente ha sido el derribo el pasado lunes de un edificio en ruinas de la calle San Pedro, quedando pendientes cuatro más en esa vía y un sexto en la calle de Los Ángeles. También ha sido muy criticado por los vecinos la nula rehabilitación de viviendas públicas, ya que el gobierno local ha tardado dos años en tramitar las obras de cuatro viviendas que todavía no han comenzado.

El alcalde también ha hecho referencia al acuerdo de los tres partidos del gobierno para dar salida al PAI del Grao. Sobre la propuesta de València en Comú lanzada en un comunicado de que el Ayuntamiento se haga cargo del coste del soterramiento de las vías, Ribó ha querido ser diplomático al decir que «a València en Comú no le digo ni sí ni no porque hay que ver las posibilidades y hacer una valoración económica». A pesar de estas palabras, acto seguido ha explicado que «esta inversión no ha de ser sólo del Ayuntamiento de Valencia y Fomento tiene mucho qué decir, ya que han de pasar los trenes de mercancías y el corredor Mediterráneo. Hemos de plantear como mínimo la cofinanciación».

A la pregunta de si el acuerdo de los tres partidos sobre el Grao se ha cerrado en falso, el alcalde dijo que no y que se han llegado a acuerdos como dejar el ancho de la zona del río a 135 metros, al igual que a la altura del museo San Pio V; revisar el tema de los edificios del cuartel de Cantarranas, el edificio de Agricultura y un tercer edificio de unos consignatarios.

Sobre el anuncio del president de la Generalitat, Ximo Puig, de efectuar toda la obra, sin fases, de la línea 10 del metro, Ribó se felicitó por ello «porque ha sido siempre reivindicación del Ayuntamiento que llegue a Nazaret, pero ahora seguimos reivindicando que el tranvía llegue de Nazaret al Canyamelar y que pase por La Marina».

En cuanto a si el desafío de la empresa de patinetes eléctricos de alquiler, de sacar vehículos el pasado fin de semana a la calle sin contar con permiso, aseguró que «se le pondrá una sanción por patinetes. No se le pondrá una cruz roja, pero que conste que la primera vez que se dirigieron a Alcaldía para solicitar una entrevista fue tras las primeras actuaciones en las que se requisaron patinetes y se les ha dirigido a Dominio Público». A la pregunta de si la empresa se había dirigido al concejal de Movilidad Giuseppe Grezzi sin obtener respuesta, Ribó se ha limitado a decir que no tiene constancia.

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