Instalan cubiertas antivandálicas en las paradas del tranvía de la L4 del metro

La última actuación efectuada por Metrovalencia ha cambiado las lámimas de cristal entre las estaciones de La Granja y Mas del Rosari

EPVALENCIA.

La Generalitat está instalando cubiertas antivandálicas en las paradas de tranvía de la Línea 4 de Metrovalencia, entre La Granja y Mas del Rosari, para sustituir las láminas de cristal por un material metálico más resistente a los actos vandálicos a los que estas instalaciones situadas en el pleno casco urbano están expuestas a diario.

Con esta intervención en once paradas se habrá actuado sobre todas las paradas de la Línea 4 que une Doctor Lluch y Mas del Rosari, la de mayor longitud de la red de Metrovalencia y que tiene un gran tramo común con la Línea 6 (Tossal del Rei-Marítim Serrería) desde Primado Reig a Doctor Lluch. Anteriormente a esta actuación, Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) había realizado en años atrás intervenciones de mejora en el resto de elementos que componen las paradas de la red tranviaria.

De esta manera, la empresa pública ya procedió a la sustitución de los elementos deteriorados, como marcos, traseras o soportes de planos. Al mismo tiempo, se limpiaron y pintaron los diferentes elementos de estas marquesinas, así como las máquinas expendedoras de títulos de transporte, todo ello con el objetivo de conseguir mejorar su aspecto y disponer de todos los elementos informativos que con el paso del tiempo se han estropeado, en ese sentido también se actualizó la señalítica de las paradas.

Estas actuaciones forman parte del plan de mantenimiento preventivo, correctivo y de reparación de pequeños desperfectos que realiza FGV con la finalidad de garantizar la conservación de edificios, estaciones y apeaderos de metro y paradas de tranvía de Metrovalencia. De esta manera, se reparan aquellos desperfectos que exceden del mantenimiento ordinario, como los causados por vandalismo, diversos desprendimientos, roturas graves o rehabilitaciones de distinta índole, al tiempo que se ejecutan pequeñas obras y reformas enfocadas a asegurar la habitabilidad de las instalaciones o corregir ciertos aspectos funcionales o estructurales de las misma.

Y es que sobre todo en las situadas en terreno urbano, los actos vandálicos se repiten de manera casi constante: pintadas, desperfectos... que afean las estaciones localizadas cerca de las ciudades. La línea 4 era una de las más afectadas por estos actos, dado que cruza Burjassot y buena parte del muy populoso norte de Valencia. Casi todo el trayecto, además, lo hace en superficie.