Las huellas del padre Arrupe en Valencia

El centro Arrupe, dedicado a la actividad cultural y pastoral de los jesuitas. / damián torres
El centro Arrupe, dedicado a la actividad cultural y pastoral de los jesuitas. / damián torres

Los jesuitas programan actos sobre el que fuera General de la Compañía ante la apertura de su causa de beatificación | El centro de Fernando el Católico, que además busca fondos para restaurar la iglesia, acoge una exposición de fotos

ISABEL DOMINGO

«Formar hombres y mujeres para los demás». Es una de las frases que marcó un punto de inflexión en la historia de la Compañía de Jesús ya que, al hilo del Concilio Vaticano II y de los ritmos que marcaba la sociedad de la década de los setenta, sirvió para actualizar la espiritualidad ignaciana. Su autor fue el padre Arrupe, superior general de los jesuitas entre 1965 y 1983, y el escenario en que se pronunció, Valencia, ciudad que visitó en dos ocasiones el Papa Negro (nombre que se da al máximo dirigente por la importancia e influencia de esta orden).

Nacido en Bilbao en 1907, de Pedro Arrupe se ha dicho que fue el hombre que cambió la Compañía de Jesús y está considerado uno de los hombres más relevantes de la Iglesia del siglo XX. Mañana se celebrará en Roma, en concreto en la Basílica de San Juan de Letrán, la apertura de proceso de beatificación (iniciado hace ya siete años), coincidiendo con el día en que se cumplen 28 años de su fallecimiento. Por ello, el centro Arrupe de Valencia (uno de los enclaves más populares de los jesuitas de la Comunitat) ha organizado una semana de actos para hacer memoria de su persona.

«La renovación de la vida religiosa siguiendo las directrices del Concilio fue una de sus grandes aportaciones a la Iglesia», explica el director del centro Arrupe, Ignacio Dinnbier. Es lo que se pretenda reflejar con la primera convocatoria de la semana de homenaje que arranca precisamente hoy. Lo hace con la inauguración de una exposición fotográfica y bibliográfica sobre el padre Arrupe que se podrá visitar hasta el día 18.

A través de imágenes que recogen «momentos significativos de su vida» y «de una selección de textos» sobre la figura de este prepósito general, los jesuitas quieren que los valencianos «se acerquen a su figura», detalla Dinnbier. El apartado bibliográfico, por ejemplo, recogerá algunos de los libros que se han publicado sobre el padre Arrupe, como el discurso 'Hombres y mujeres para los demás' que pronunció en Valencia.

La segunda convocatoria tendrá lugar el miércoles de la mano de la conferencia 'Pedro Arrupe, camino de los altares', ofrecida por el jesuita Pedro Miguel Lamet que, además, es biógrafo del que fuera vigésimo octavo sucesor de San Ignacio de Loyola y el máximo dirigente de la orden en el mundo. Abierta a todo el público, comenzará a las 19.30 horas.

La 'semana Arrupe' finalizará el sábado con una misa (19.00 horas) en la iglesia del edificio de los jesuitas ubicado en la gran vía Fernando el Católico, número 78. Estará oficiada por el propio Dinnbier y por miembros de la orden de Valencia. Un templo que tiene sobre la mesa el proyecto de restauración, por lo que actualmente se trabaja en un estudio previo para determinar las afecciones del edificio y evaluar los daños sufridos debidos, sobre todo, a la humedad.

Congreso en 1973

Este escenario fue el que el Arrupe pisó en 1973, año en que visitó Valencia con motivo de la clausura del décimo congreso mundial de los antiguos alumnos de los jesuitas y año también en que convocó la 32 Congregación General de la Compañía, que supuso un hito en la historia de la Compañía de Jesús al marcar que la proclamación de la fe en Dios había de ir unida a la lucha contra las injusticias sociales.

En el caso del discurso que ofreció el padre Arrupe en Valencia, y que no pudo leer íntegro por falta de tiempo aunque se publicó después en las actas, Ignacio Dinnbier recuerda que sirvió «para cambiar la educación que impartía la Compañía hasta el momento, una mayor apertura y centrarse en una formación orientada al cambio social y a las necesidades de las personas».

De ahí también el espíritu del centro Arrupe, el espacio de los jesuitas para la formación pastoral que cuenta también con una Escuela de Escucha, «que ofrece atención personal que necesitan desahogo y, al mismo tiempo, buscan su crecimiento personal».

 

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