Los hosteleros piden marcar distancia entre locales del Cabanyal como en Ruzafa

Una terraza en la lonja de pescadores del Cabanyal. / jesús signes
Una terraza en la lonja de pescadores del Cabanyal. / jesús signes

Los empresarios solicitan que en el barrio marinero y en Ciutat Vella no se exijan tres metros de separación de las terrazas a los edificios protegidos sino estudiar cada caso

LOLA SORIANO

valencia. El plan Especial del Cabanyal es uno de los proyectos pendientes de aprobación definitiva que el nuevo gobierno de Ribó tendrá que desatascar. El plan marcará el futuro desarrollo del barrio y, por eso, los hosteleros quieren que se escuchen sus propuestas antes de que el tema quede zanjado. Una de las peticiones que lanzan es que se marquen distancias de aperturas de locales desde el principio.

El secretario de la Federación de Empresarios de Hostelería de Valencia (FEHV), Rafael Ferrando, explica que «ya que se está trabajando este plan especial, lo ideal es que se implante desde el principio un criterio de distancias, es decir, según el tipo de locales cuál es la separación que tiene que haber entre unos y otros». Y añade que, de este modo, «se evitarían problemas a posteriori como las declaraciones de Zona Acústicamente Saturada (ZAS)».

Según Ferrando «el objetivo es evitar en el futuro que se adopten medidas más radicales, porque la ZAS no es una solución, hay que intervenir antes».

Cabe destacar que en Ruzafa los vecinos llevaban años quejándose y la medida de marcar distancia entre locales ya se tomó cuando el problema era una realidad palpable.

También detallan que, ahora, que todavía no se han aprobado de forma definitiva los planes especiales de Ciutat Vella y Cabanyal, «nos gustaría que se hicieran eco de una reivindicación. Resulta que quieren marcar una distancia de tres metros desde la terraza a las fachadas en zonas con edificios protegidos, pero nosotros queremos hacer ver que no estamos de acuerdo con que se marque una norma genérica, pensamos que sería mejor estudiar caso por caso porque las circunstancias en todas las calles no son las mismas». Sería algo a tener en cuenta porque en el Cabanyal y Canyamelar hay varios puntos donde hay edificios protegidos.

Entre los asuntos pendientes, Ferrando destaca que es necesario «abordar el problema del área de Licencias del Ayuntamiento. Se necesita un sistema de tramitación más ágil porque pasan meses antes de recibir las visitas de inspección o de trámites de documentación». Y detalla que hay gente «que quiere hacer inversiones en la ciudad y no se pueden consentir retrasos superiores a los seis meses».

Sobre la reforma pendiente en la plaza de la Reina, afirma que «necesitamos tener información de primera mano. Que nos digan cómo va a ser el plan de obras, porque nosotros propusimos que se hiciera por zonas, para que no se cierren todos los locales y así minimizar los perjuicios». También piden que se mantenga la configuración de las terrazas «porque es el espacio que tenían aprobado».

Desde la Federación de Hosteleros también recuerdan que «la ciudad tiene que tener un plan de ocio porque no es igual en Ruzafa, que La Marina o que las pedanías». Rafael Ferrando asegura que en materia de contaminación acústica, «propusimos la figura del comisario o alcalde de noche y es un asunto pendiente».

También argumenta que «el Ayuntamiento dijo que iba a poner en marcha el observatorio del ocio y queremos tener interlocutor porque tenemos mucho que aportar». Y consideran esencial que continúe el marcado de las terrazas «para que sea fácil detectar a los que hacen competencia desleal».