Las historias de los 21 valencianos centenarios homenajeados

Acto homenaje celebrado en el Ayuntamiento de Valencia./Jesús Signes
Acto homenaje celebrado en el Ayuntamiento de Valencia. / Jesús Signes

Cada persona relata sus momentos vividos en la ciudad

MAR GUADALAJARA

Valencia ha homenajeado este martes a 21 vecinos que han cumplido 100 años. Sus vivencias repasan también la historia de la ciudad desde principios del siglo XX. Marina, Modesto, Alfonso, Lola... todos comparten con LAS PROVINCIAS sus relatos centenarios.

Marina Pascual

Marina Pascual.
Marina Pascual. / Jesús Signes

Natural de la ciudad de Valencia, quedó viuda con 43 años y sacó adelante a sus hijas ella sola. «Ahora me dedico a ser mayor, a envejecer lo mejor que puedo y a disfrutar de mi familia», dice orgullosa y emocionada agarrando a su bisnieto en brazos.

Modesto Parrilla

Modesto Parrilla.
Modesto Parrilla. / Jesús Signes

«Estoy orgulloso de ser español de lo que me ha dado la vida, esto es una emoción sin límites», dice con los brazos en alto, procedente de Barrachina, en Teruel, cuenta su historia sonriente: «Fui militar y la carrera me llevó a Valencia, en el año 40». Siente verdadera pasión por su familia y confiesa; «esto uno no se lo espera, la vida pasa sin darse cuenta», así llega a la centena Modesto.

Alfonso Navarro Pons

Alfonso Navarro Pons.
Alfonso Navarro Pons. / Jesús Signes

Nacido en Alzira, vino a la ciudad desde los 17 años. Fue sastre, Maestro Mayor del Gremio y reconocido con el Premio Nacional de Artesanía. «He sido sastre de varios alcaldes, precisamente» dice riendo orgulloso. También vistió a arzobispos y a «muchos títulos nobiliarios», resume rápidamente porque, además de las alegrías de su profesión, lo que le hace más feliz es su familia: «Estoy tan feliz que no lo puedo explicar», dice rodeado de los suyos.

Lola López

Lola López.
Lola López. / Jesús Signes

Dueña de una tintorería de la ciudad, «para ponerlas a todas bien guapas». Quedó viuda pero salió adelante: «la vida ha cambiado mucho, después de todo lo que hemos vivido estoy muy orgullosa». Junto a su hija y a su nieta, recibe el homenaje en lo que para ella es: «esto es una fiesta, que son muy bienvenidas», dice riendo, contenta, al fin y al cabo de cumplir un siglo de vida.

Rosario García Bonilla

Rosario García Bonilla.
Rosario García Bonilla. / Jesús Signes

Cerca de la Catedral de Valencia, vive Rosario, de la ciudad «de toda la vida», una valenciana orgullosa, que al cumplir los cien años si echa la vista atrás, asegura haber tenido, «una vida normal y corriente». Fue maestra durante un tiempo, después se dedicó a sus hijos, 4 en total. Expectante y « un poco mareada por el acto y lo que supone, pero muy contenta», dice. Su hija reconoce que: «es toda una campeona para nosotros».

José Fabra

José Fabra.
José Fabra. / Jesús Signes

Originario de Carlet, su pasión fue la música, era «muy conocido», cuenta, porque iba por todos los pueblos de Valencia y «participé en el primer certamen que se celebrí en Valencia», asegura. Además de dedicarle tiempo a la música, era labrador y puede contar con todo tipo de detalle la época de guerra: «tengo memorias de la guerra y de cuando estuve en Francia, allí nunca nos dieron cobijo, éramos 300.000 personas en el campo de concentración». Lector de LAS PROVINCIAS, recuerda todos los recortes que guarda del periódico: «si yo te contara», dice, aunque está contento de su vida ahora, porque todos los días sin falta sale a pasear con su mujer de 98 años. Aunque a veces dice sentirse solo, porque «mis hijos viven fuera, en Mahon y en Suiza, también mis nietos, pero estoy orgulloso»; cumple un siglo, «lleno de alegría».

María Domínguez

María Domínguez.
María Domínguez. / Jesús Signes

Nacida en Córdoba, vino a trabajar a Valencia. Dedicada a sus labores, a servir y a «ser ama de casa», contenta de haber llegado a los cien años junto a sus hijos y emocionada por el homenaje que recibe junto a su generación.

Juan Antonio Castillo

Juan Antonio Castillo.
Juan Antonio Castillo. / Jesús Signes

Se asentó en Valencia en el años 62, tras haber recorrido toda España. Fue albañil y minero, profesiones que le llevaron de norte a sur de la península; «nací en Albacete, pero he vivido muchos años en Madrid y también en Asturias». Llegó a Valencia para trabajar en una fábrica. Aquí es donde construyó su familia. «Me acompañan mis hijos y mis nietos y bisnietos, no puedo estar más orgulloso de estar aquí junto a ellos», dice sonriendo. Fue uno de los que intervino en el acto, con la lectura de un discurso en el que agradeció a todos los centenarios con los que comparte el momento.

Amparo Burgos

Amparo Burgos.
Amparo Burgos. / Jesús Signes

Natal de la ciudad de Valencia. Ha dedicado toda su vida al trabajo «he sido de todo, además de casada toda la vida», dice sonriente. Enfermera, modista, ama de casa, ha dedicado su vida a los demás, pero sobre todo a su familia. «Mi marido faltó, pero tengo a mis hijos que son lo mejor», asegura emocionada. En el homenaje recitó un poema propio de memoria, en el que ensalza la ciudad: «un valenciano siempre en el corazón lo llevará».

Israel

Israel.
Israel. / Jesús Signes

Nació en Alborache, a los cinco años quedó huérfano, su madre murió. Trabajador durante toda su vida, dedicado a su empleo en una multinacional eléctrica, ha vivido solo hasta hace 10 años, cuando requirió la ayuda de su única sobrina, que asegura que: «aunque ha estado solo porque no se casó y es soltero, ha tenido mucha suerte, ha sido un jubilado de lujo». Está encantado de poder recibir este homenaje, aunque us sobrina dice: «su percepción es pequeña, pero a todo el mundo le gusta que se acuerden de uno y que cuiden a los mayores». El jueves de percepción es pequeño siempre gusta que la gente se acuerde de ella lo cuidan con sombrero y manta roja.

Pilar Arocas Guillermo

Pilar Arocas Guillermo.
Pilar Arocas Guillermo. / Jesús Signes

Nació en Utiel, pero «parle valencià, soc molt valenciana», asegura riendo. Ama de casa y dedicada a la familia, confiesa estar: «muy contenta, esto es muy bonito y poder estar en el Ayuntamiento, es increíble». Acompañada de los suyos y muy sonriente, celebra el homenaje.

Cesárea Torrijos

Cesárea Torrijos.
Cesárea Torrijos. / Jesús Signes

Desde un pueblo de Ciudad Real, llegó Cesárea: «Como se vinieron mis hijas a Valencia, pues yo me vine detrás», el cambio le sentó bien, porque además de estar cerca su familia la ciudad le gustó mucho. Acompañada de su hija, que también ha participado en el acto leyendo unas palabras: «agradezco a todas las personas que hoy se homenajea aquí, por todo lo que consiguieron para nosotros, para los que vinimos después».

Amparo Tébar

Amparo Tébar.
Amparo Tébar. / Jesús Signes

Valenciana de nacimiento, no ha cambiado de residencia en toda su vida. Trabajó como carnicera y fue ama de casa y se casó en la posguerra. Sus familiares, emocionados demuestran su orgullo: «es muy bonito poder vivir algo así».

Carmen Sinisterra

Carmen Sinisterra.
Carmen Sinisterra. / Jesús Signes

Nació en medio de la huerta valenciana, vivió toda su infancia y parte de su juventud en una barraca en el Camino del Cabañal. «Yo era peluquera, me gustaba mucho», dice. Quedó viuda y ahora, acompañada de su sobrina y su hermano reconoce: «esto es todo un orgullo».

Josefa Segará García

Josefa Segará García.
Josefa Segará García. / Jesús Signes

Quedó viuda muy joven, con 39 años y tres hijos. «Nos sacó a toda la familia adelante ella sola», dice una de sus hijas. Confiesa haber pasado por épocas malas pero echando la vista atrás reconoce estar muy contenta de sus hijos y sus nietos, sin olvidar a sus siete biznietos que: «les adoro».

Teresa Sánchez

Teresa Sánchez.
Teresa Sánchez. / Jesús Signes

Valenciana de nacimiento, dedicó toda su vida a «mis labores, fui ama de casa y tuve tres hijas estupendas». Se siente orgullosa de recibir este homenaje después de haber llegado a los cien años y lo recoge junto a su familia, emocionada.

María Dolores Ruiz

María Dolores Ruiz.
María Dolores Ruiz. / Jesús Signes

Nació en Andalucía y aún conserva su acento originario. Dedicó toda su vida a la docencia, fue maestra en muchos lugares del país. «El primer destino que tuve fue Cuenca, pero he viajado por muchos pueblos», dice sonriendo al recordar. Aquí en Valencia dirigió una residencia de chicas, donde asegura: «me lo pasé muy bien, esa fue una de las mejores épocas que recuerdo». De una orden seglar, acompañada de su sobrina, «agradezco que se acuerden de nosotros, aunque seamos ya tan viejos», dice riendo.

Fernando Robles

Fernando Robles.
Fernando Robles. / Jesús Signes

«Soy manchego, de un pueblo que se llama Olla de Gonzalo», dice Robles, que vive en Valencia desde los 30 años. Fue ferroviario y se emociona al pensar en su vida que califica de «estupenda». Su familia dice, «es lo mejor que tengo» y ahora a sus cien años no puede creer todo lo que ha vivido, porque «uno nunca piensa que llegará hasta aquí».

Julia Quílez Martínez

Julia Quílez Martínez.
Julia Quílez Martínez. / Jesús Signes

Nació en Bugarra, donde fue telefonista en la central del pueblo. Dedicada a sus labores, le gustaba cantar y pertenecía a un coro. Acompañada de sus dos hijas, Julia y Asunción, que aseguran estar «orgullosas», se muestra contenta. «Esto es muy positivo para la gente mayor, y aunque ella tampoco es del todo consciente está feliz, es sin duda un aliciente para ella», asegura una de sus hijas.

Delfina Piqueras

Delfina Piqueras.
Delfina Piqueras. / Jesús Signes

De Manzanera, en la provincia de Teruel, emigró a Valencia junto a sus dos hermanas, pero nunca dejó su pueblo natal: «esta ciudad de me encanta, pero en verano siempre nos volvíamos a Manzanera y en los meses de invierno volvíamos aquí». Reconoce que nunca pensó vivir hasta los cien años, pero «nunca he estado enferma», dice riendo. Asegura estar pletórica, acompañada de su hijo y su nuera.

Maria del Pilar Júlia Pérez

Maria del Pilar Júlia Pérez.
Maria del Pilar Júlia Pérez. / Jesús Signes

«Nunca creí que llegaría a los 100», confiesa Maria Pilar, nacida en Valencia, «estoy muy contenta de poder vivir esto». Pudo ir al colegio y recuerda con nostalgia esa época. Trabajadora desde pequeña, se dedicó a la costura. Su marido estuvo tres años en el frente, reconoce que vivieron una época muy dura, «lo pasamos muy mal por la guerra y durante el franquismo, pero luego todo cambió, no puedo quejarme de la vida que he tenido, esto feliz junto a los mios».

Más noticias del homenaje de Valencia a sus centenarios

 

Fotos

Vídeos