El geolocalizador de los patinetes detectará los que salgan de la Marina

Un usuario de uno de los patinetes de alquiler, con los tinglados al fondo. / lp
Un usuario de uno de los patinetes de alquiler, con los tinglados al fondo. / lp

La empresa despliega medio centenar de aparatos en la dársena para una prueba piloto a la espera de que le permitan operar en la ciudad

P. M.

valencia. Los patinetes de alquiler han vuelto a Valencia. La Marina acoge desde ayer medio centenar de estos aparatos meses después del conflicto abierto entre la empresa y el Ayuntamiento por el decomiso de los que había repartido por las calles de Valencia. La multinacional Lime ha puesto a disposición del público que acude a la dársena este servicio, que se irá incrementando durante los meses de prueba piloto que abarca el acuerdo.

Los vehículos son solo para uso dentro de la Marina y gracias a un sistema de geolocalización, Lime conocerá su ubicación en tiempo real y procederá a la retirada de aquellos que estén fuera de la zona delimitada para su circulación.

De momento, el Consistorio no ha autorizado esta actividad en el resto de la ciudad. Será con seguridad el próximo mandato, pese a la petición del grupo socialista, uno de los socios de gobierno, en acelerar al máximo los permisos. Durante tres meses, la Marina acogerá este proyecto en el marco de su plataforma la Marina Living Lab, donde se prueban en un entorno acotado y controlado, prototipos y proyectos susceptibles de ser aplicados posteriormente en la ciudad.

«Ofrecemos un espacio de experimentación a escala urbana para evaluar prototipos innovadores, tanto tecnológicos como sociales y artísticos», explicó Ramón Marrades, director estratégico del Consorcio Valencia 2007. En la Marina ya se han realizado pruebas de un sistema de recarga de bicicletas eléctricas con energía solar, así como de un banco solar que permite conectarse a Internet, cargar dispositivos electrónicos móviles y acceder a apps de interés para el público.

El director general de Lime España, Álvaro Salvat, comentó que la compañía está satisfecha por regresar a la ciudad. «Es un privilegio que nuestros patines permitan la movilidad en esta zona de Valencia y así contribuir a un modelo más sostenible y libre de emisiones. Esperamos que en un futuro próximo podamos volver a ofrecer de nuevo nuestro servicio a toda la ciudad y convertirnos en un complemento eficiente al transporte municipal valenciano, evitando la emisión de humos, la congestión de tráfico y liberando espacio de aparcamiento». La empresa empezó a operar en España en junio de 2017.