Un acuerdo permitirá cerrar dos gasolineras del centro al afectar a zonas monumentales

Gasolinera de la plaza Alfonso el Magnánimo, con el ficus protegido detrás. /Irene Marsilla
Gasolinera de la plaza Alfonso el Magnánimo, con el ficus protegido detrás. / Irene Marsilla

La estación de servicio será trasladada juntoa la ronda norte en Benimaclet, un sector donde los vecinospiden menos viviendas

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

La estación de servicio de la calle Guillem de Castro se convertirá en la única de todo el centro de Valencia, una vez que se ejecute el convenio que firmará la empresa Repsol con el Ayuntamiento, para permitir el cierre de las gasolineras situadas junto al jardín del Parterre y el número cinco de la calle Xàtiva, colindante con el instituto Luis Vives. Ambas instalaciones serán desmanteladas cuando abra una tercera en Benimaclet.

El documento publicado ayer estará en exposición al público durante 20 días y recuerda el acuerdo de 2014, por el que la petrolera trasladaba estas dos estaciones a sendas parcelas en la avenida de los Naranjos y la avenida Actor Antonio Ferrandis. Aquello se desestimó debido a la cercanía de un colegio y la oposición de los vecinos respectivamente. En este último caso se produjeron hasta movilizaciones en contra de la iniciativa.

Ahora, cuatro años después se ha alcanzado otro acuerdo por el que Repsol renuncia a cualquier derecho sobre esas dos concesiones, que todavía no habían sido adjudicadas, para poder anticipar a cambio la apertura de la gasolinera prevista en un solar de 1.059 metros cuadrados entre la calle Emilio Baró y la ronda norte, en un sector urbanizable de Benimaclet.

Esta propiedad forma parte del plan de viviendas SUP T-4 del citado barrio, que ahora está en tramitación en el Consistorio y que ha provocado tanta polémica debido a la oposición de la asociación de vecinos a que se construyan las 1.345 viviendas previstas. La petrolera no tendrá que esperar a la reparcelación sino que podrá arreglar las dos parcelas de su propiedad para abrir la estación de servicio.

Así, este será el principal beneficio para Repsol, como destacó ayer el concejal de Espacio Público, Carlos Galiana. El cierre de las otras dos gasolineras se justifica por el patrimonio arquitectónico y arbóreo. El jardín del Parterre tiene varios ficus monumentales junto a los surtidores y la raíces han levantado el murete que separa la zona verde protegida de la acera. La empresa debe desmantelar tanto los surtidores como los depósitos subterráneos.

La eliminación de los depósitos del Parterre mejorará el estado de un árbol protegido

El edil señaló que más adelante se decidirá la reurbanización de la zona, donde lo previsible será la ampliación de las aceras tras levantar el pavimento y el muro destrozados. Los ficus se encuentran entre los más valiosos de la ciudad, por lo que urge a resolver los daños que puedan sufrir las raíces.

En el otro emplazamiento se encuentra el instituto Luis Vives, un inmueble protegido. El edil matizó que no será necesario modificar prácticamente nada de la planta viaria. La asociación de comerciantes del centro histórico y el Ensanche ha pedido que el espacio se destine al aparcamiento de autobuses de cruceristas, entre otros usos.

El concejal de Espacio Público destacó el beneficio de un acuerdo que no supone la pérdida de parcelas municipales, lo contrario de lo que sucedía con lo pactado en 2014. Sobre los plazos, la empresa tendrá que tramitar la licencia de obras cuando entre en vigor el convenio presentado para recibir alegaciones.

.

Ubicación de la nueva gasolinera.
Ubicación de la nueva gasolinera. / LP