El mal estado de un edificio municipal junto a la Lonja obliga a prolongar su reforma

Edificio en obras, al fondo de la imagen. / irene marsilla
Edificio en obras, al fondo de la imagen. / irene marsilla

La empresa tuvo que estabilizar la fachada con andamios antes de iniciar los derribos y no se han realizado sondeos para comprobar el subsuelo

P. MORENO

Las obras debían estar acabadas el pasado 15 de abril, aunque la dificultad ha sido tan grande que el Ayuntamiento ha autorizado una prórroga hasta el próximo día 29 a la empresa encargada de la primera fase de rehabilitación de un edificio municipal en la plaza Doctor Collado, justo al lado de la Lonja. El inmueble, en realidad dos, es el único en ruinas en todo este espacio singular a tiro de piedra del valioso recinto gótico.

Las obras comenzaron a finales de enero poniendo fin a varios lustros de degradación de las fincas. El uso todavía no está definido, eso vendrá en una fase posterior, aunque proceden del registro de inmuebles y solares, es decir, se lo adjudicó el Consistorio después de que los propietarios anterior no pidieran licencia para su reforma.

En cuanto a los motivos de la prórroga, en la resolución se indica la «necesidad de realizar un trabajo de inspección de los edificios colindantes con levantamiento de un acta notarial siendo necesario poner de acuerdo a todos los vecinos». También la «imposibilidad de acceder a las obras durante el período de Fallas debido a las actividades desarrolladas en la plaza del Doctor Collado». Una tercera razón ha sido decisiva, en concreto que por el «mal estado del edificio se ha tenido que variar la organización y planificación de la obra, debiendo primero estabilizar la fachada desde el exterior sin acceder por motivos de seguridad, y luego proceder a la demolición» de los añadidos.

Los dos inmuebles están pendientes de obras desde hace lustros, cuando pasaron al Consistorio

Todo este cúmulo de razones ha sido considerado suficiente por los técnicos municipales. «No se ha podido realizar los sondeos necesarios para llevar a cabo el estudio geotécnico», señalan, además de precisar que se ha de «realizar apeos no previstos en la programación de las obras. Debido a las inclemencias del tiempo, con intensas lluvias, se paralizaron los trabajos de coordinación de grúa-plataforma-operarios y transporte».

Por último, otro de los argumentos es que se han producido «trabajos supervisados por la arqueóloga municipal que no han podido solaparse con otras tareas». El encargo, que tiene un coste de 258.000 euros, consiste en la consolidación de la fachada y de la estructura de los dos edificios, mediante los trabajos de estabilización y apuntalamiento, junto a demoliciones parciales.

La intervención arqueológica dará seguramente con restos de la muralla musulmana, que en ese caso deberán incluirse en el proyecto al tratarse de vestigios patrimoniales protegidos por la ley. En las dos fincas hay sótanos, que se extienden más allá de la planta de los propios edificios, y a los que también se les dará un uso en el programa final.