Estos son los escándalos que soportan en el Cabanyal

Cartel contra el ruido en la calle Pescadores del Cabanyal. / Damián Torres

Los vecinos graban la música a todo volumen en la 'zona cero', hartos de ruidos nocturnos y los problemas de convivencia

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

«Hoy han empezado a mediodía, ayer a las cuatro de la tarde». El fin de semana ha sido infernal para los vecinos de la calle Pescadores, al menos para los que quieran descansar. Nada nuevo en el barrio del Cabanyal, donde los problemas de convivencia en la zona más degradada son habituales, al igual que las quejas de los residentes por la falta de respuesta policial. Las ocupaciones ilegales de viviendas, las chatarrerías y la venta de droga van en aumento en la 'zona cero'.

Hartos de repetir siempre lo mismo, el paso tomado ahora es grabar todo lo que aguantan para que todos sepan lo que sufren. «Está grabado a 200 metros», responden ante la incredulidad del cronista sobre la calidad de la música y los gritos, como si se pusieran a berrear al lado del micrófono del teléfono móvil.

Los sonidos del Cabanyal, más bien los ruidos y los escándalos, tienen poco que ver con el mar cercano y el idílico paisaje que se dibuja en el Ayuntamiento, con un decálogo para la convivencia y una serie de proyectos municipales de mejora que no acaban de arrancar.

Música en el cabanyal

«La calle Pescadores tiene 300 metros y parece mentira que no puedan controlarla», se lamenta un vecino que lleva más de 25 años viviendo en el barrio. El Cabanyal ha pasado por épocas difíciles como el conflicto abierto en torno al plan urbanístico anterior y la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. El problema es que lo más urgente, normalizar la vida en estas calles, no se ha logrado a lo largo de los tres años de mandato.

La calle Pescadores, a la altura de la calle Padre Luis Navarro, es el principal lugar de venta de droga del barrio, aseguran los vecinos, aunque «eso casi que pasa a un segundo plano. La cuestión es que ya no podemos vivir aquí», afirma uno de los residentes.

Música y niños en el Cabanyal

En los últimos años se han producido casos de vecinas que han tenido que dejar sus casas. «Hay también amenazas para firmar contratos de alquiler en casas ocupadas ilegalmente, incluso para venderlas», dice una vecina. El Ayuntamiento tiene en proyecto un plan urbanístico aún no presentado, pero cuyo efecto se notará dentro de varios años.

Hasta entonces, lo único que piden los vecinos es que la policía acuda cuando llaman. «Estoy seguro de que en otro lugar de Valencia no se consentiría esto; altavoces e incluso iluminación como una discoteca en plena calle». Este fin de semana acudió una patrulla de la Policía Local. «Estuvieron unos minutos, apagaron la música, y cuando se fueron la pusieron más alta», relata. La Policía Nacional ni acude. «Nos dicen que ellos no llevan los temas de ruido», afirma una de la afectadas.

Música de vecinos en el Cabanyal

Hay también temor en el ambiente. «Las amenazas son constantes, incluso a gente muy mayor, personas que no tienen más lugar donde cobijarse que su casa». La degradación en el barrio comenzó a finales de los años 90, aunque «ahora va a más porque parece que no hay interés en solucionarlo» con el desalojo de las ocupaciones ilegales y el cumplimiento de las ordenanzas.

 

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