El Ensanche sufre el tercer desplome de grandes árboles en sólo cuatro días

El árbol caído ayer, con las raíces podridas. / irene marsilla
El árbol caído ayer, con las raíces podridas. / irene marsilla

Un ejemplar cae en Reino de Valencia y obliga a desviar el tráfico hasta que es retirado por los bomberos tras trocearlo

P. MORENOVALENCIA.

Un árbol de grandes dimensiones, una melia, se desplomó ayer en la avenida Reino de Valencia, a la altura del número 33. Se trata del tercer episodio de los últimos cuatro días en el Ensanche, después de la caída de un ejemplar el viernes en la calle Conde Altea y otro el sábado en Císcar.

La rotura de la melia provocó el corte del tráfico en sentido centro, hacia la calle Ruzafa, hasta que los bomberos trocearon el tronco y las ramas, apartadas de la calzada con rapidez para evitar retenciones de vehículos. La Policía Local desviaba mientras la circulación por la calle Matías Perelló.

El árbol cayó por la pudrición de las raíces, confirmaron fuentes de la concejalía de Medio Ambiente. El abatido el viernes en la calle Conde Altea tenía algo más de medio siglo de vida y ya estaba debilitado por podas inadecuadas a lo largo de distintas épocas, así como por otras causas. Desde la delegación se descartó una causa común en los incidentes ocurridos estos días.

«Se hacen inspecciones periódicas por parte de la contrata», afirmaron, aunque en algunos casos es difícil localizar los problemas ocultos. Uno de los motivos de la pudrición de las raíces, sin confirmar por el Ayuntamiento, pudo deberse a unas obras hace años en una cercana tubería de agua potable.

El concejal del grupo popular Carlos Mundina denunció por su parte que la caída de árboles en Valencia ha aumentado en los últimos meses de verano, una circunstancia que achaca «a la mala gestión del gobierno municipal y a la despreocupación en el cuidado de los parques y jardines y del arbolado». Fuentes de Jardines recordaron sobre esto que este verano se ha realizado una poda en el palmeral de la avenida Reino de Valencia, un conjunto monumental protegido y donde se han registrado varios desplomes debido a la estrechez de los alcorques, que acaban asfixiando los ejemplares.

El estado que presentan numerosas calles, prosiguió el edil popular, «es lamentable, con árboles sin podar y falta de riego, lo que provoca que tengan riesgo de caída y de producir daños personales y materiales». En este caso, añadió por «fortuna no hemos tenido que lamentar ningún daño personal, pero este problema está generando inseguridad entre los vecinos, que ven como algunos de los árboles no tienen el cuidado que necesitan».

Mundina recordó que el Ayuntamiento dispone de un tomógrafo, una herramienta que utiliza una tecnología muy eficiente para determinar la situación de los árboles. «Comparativamente con las personas, sería como realizar un TAC para ver cuál es la patología que sufre un árbol», explicó.

Por ello, anunció que preguntará al gobierno municipal si el Ayuntamiento está utilizando este tomógrafo y si las brigadas de mantenimiento del arbolado «cuentan con suficientes recursos técnicos y humanos para llevar adelante una inspección general de todo el arbolado de la ciudad».