El edificio de la calle de las Barcas se salva del derribo y será rehabilitado

Un vehículo de los bomberos junto al edificio afectado por el derrumbe. / c. chambó
Un vehículo de los bomberos junto al edificio afectado por el derrumbe. / c. chambó

Los vecinos que residen en los 12 pisos desalojados no pueden regresar aún y el bar situado en la planta baja reabrirá al público en los próximos días

JAVIER MARTÍNEZVALENCIA.

El edificio de la calle de las Barcas afectado por un derrumbe se salva de la demolición y será rehabilitado con un coste aproximado de medio millón de euros. La comunidad de vecinos del inmueble ha encargado ya varios proyectos a despachos de arquitectura para retirar los puntales y comenzar las obras que restituirán el antiguo estado del edificio.

Mientras los afectados estudian las propuestas de rehabilitación, el bar situado en la planta baja del inmueble, concretamente en el número 7 de la calle de las Barcas, tiene previsto reabrir al público en los próximos días después de que dos arquitectos, uno de ellos municipal, revisaran los pilares y otros elementos estructurales del inmueble.

Sin embargo, los vecinos que residen en las 12 viviendas desalojadas el pasado 15 de febrero, cuando se produjo el derrumbe, no pueden regresar todavía a sus hogares. «Nos han dicho los arquitectos que algunos podremos volver a nuestras casas cuando retiren los puntales, pero los propietarios de los pisos más dañados no podrán entrar hasta que finalicen las obras y refuercen los pilares y vigas que soportan la construcción», afirma un portavoz del grupo de afectados.

Una vez que los vecinos elijan el proyecto de rehabilitación, el siguiente trámite es su remisión al Servicio de Licencias Urbanísticas del Ayuntamiento de Valencia para solicitar el correspondiente permiso de obras. Además, el grupo de afectados, entre los que se encuentra también el propietario de una papelería, tiene previsto presentar una denuncia conjunta contra la empresa que realizaba las obras ilegales en el número 5 de la calle dels Trànsits.

Según las primeras investigaciones, la rehabilitación integral que realizaba un equipo de obreros, sin la correspondiente autorización municipal, para la reapertura de un hostal causó el derrumbe de parte de la tercera planta del edificio contiguo. Los bomberos encontraron plantas diáfanas sin pavimento ni falsos techos cuando inspeccionaron el inmueble donde estaban realizando las obras ilegales.

Aunque no hubo que lamentar daños personales, se rozó la tragedia en una de las viviendas afectadas por el derrumbe. Una joven se estaba duchando e intentó salir del cuarto de baño cuando escuchó un gran estruendo por la caída de los escombros, pero nada más abrir la mampara se dio cuenta de que no había suelo. El plato de ducha que pisaba descalza había resistido. Sintió miedo y gritó para pedir auxilio, aunque mantuvo la calma.

Fueron momentos de gran tensión y peligro en los que la víctima supo controlar sus nervios. Segundos después del derrumbe, el suelo del baño volvió a temblar y la joven se subió a la taza del váter para agarrar con sus manos las rejas de una ventana hasta que fue rescatada por los bomberos. Otros vecinos que se encontraban en el edificio de la calle de las Barcas en el momento del derrumbe también resultaron ilesos, como una mujer de avanzada edad, su hija y sus dos nietas de 10 y 16 años. Estaban durmiendo cuando el forjado de la tercera planta se vino abajo.