Los dueños de los cines Lys barajan convertir dos plantas en zona comercial

Edificio de los cines Lys en la calle Ruzafa, ayer. / jesús signes
Edificio de los cines Lys en la calle Ruzafa, ayer. / jesús signes

La reforma precisaría de un cambio de usos del edificio y desde el Ayuntamiento subrayan el impedimento legal de variarlo en cada altura

ÁLEX SERRANO

El Ayuntamiento de Valencia no ve con buenos ojos que dos de las plantas de los cines Lys se conviertan en zona comercial, tal como tienen constancia de que los propietarios del centro de ocio se plantean hacer. Creen que sería inviable desde el punto de vista de los usos del inmueble, recreativos, dado que habría que cambiar toda la definición del edificio a comercial: no puede haber unas plantas con usos recreativos y otras, la primera y la tercera en este caso, con usos comerciales.

Se trata de una opción que desde el Consistorio reconocen que está encima de la mesa. Al menos, han recibido consultas en este sentido. Sin embargo, la disciplina urbanística complica el asunto. En un mismo edificio no pueden convivir distintos usos, por lo que habría que cambiar toda la calificación del inmueble. La ley impide que la planta baja tenga una calificación y la primera o la tercera otra. De hecho, si los propietarios fueran al Consistorio a plantear en firme la idea, fuentes consultadas confirmaron que únicamente podrían convertir en uso comercial la planta baja, dado que no sería posible que a nivel de calle hubiera salas de cine y en pisos superiores locales comerciales.

Según explicaron ayer los propietarios de los cines, Yaiza Trust, por el momento no avanza esa reconversión de sus salas impares, donde en estos momentos los visitantes de los cines únicamente pueden encontrar los servicios. Sin embargo, fuentes municipales consultadas por LAS PROVINCIAS reconocen que la pregunta ha llegado al Consistorio en forma de «una idea que lleva un tiempo dando vueltas», tal y como comentan, aunque matizan que no ha habido una petición formal. «Todo podría estudiarse», comentan fuentes municipales consultadas por este diario, aunque la ley urbanística complica el cambio de usos del edificio.

Sólo la planta baja puede ser comercial si el resto del edificio mantiene las salas

Según los propietarios, por el momento su gestión de los cines no prevé la reconversión en zona comercial de las plantas impares, aunque la consulta sí ha existido, tal y como ha podido saber este diario. Ellos insisten en los avances que han llevado a cabo en los cines, abiertos hace ahora dieciocho años, que incluyen la sustitución de las butacas y la introducción de determinados clubes para los clientes más fieles, así como la creación de salas destinadas al público infantil donde los niños pueden quedarse con personal especializado mientras sus padres acuden a otra sala.

La creación de zonas comerciales implicaría, además, problemas para el normal funcionamiento de los cines. El más importante sería controlar, evidentemente, quién acude a los locales comerciales y quién a las salas, dado que en las plantas baja, segunda y cuarta se encuentras las zonas de proyección. Otra circunstancia que consideran insalvable es que en esas plantas impares se encuentran las cabinas de proyección de los cines, una peculiaridad que se da en otras instalaciones multisala de la ciudad como la del Mercado de Campanar. Crear locales comerciales implicaría la desaparición de estas cabinas, imprescindibles para la proyección de las películas.

Los cines Lys son una de las salas con más solera de toda la ciudad. Abiertos en junio de 2001, siguen la tradición de otros cines del mismo nombre que se levantaban en el mismo enclave hasta que un pavoroso incendio los arrasó en 1989. Fue un fuego misterioso que consumió el edificio con rapidez. Los bomberos investigaron posteriormente los restos del incendio y descubrieron que las llamas se habían originado a unos seis metros de la pantalla. También hallaron el uso de acelerante, por lo que se dictaminó que el incendio había sido intencionado.

El Consistorio admite consultas sobre la modificación de calificación del inmueble

El fuego fue muy rápido y ocasionó poco humo, puesto que las bóvedas del edificio no estaban tiznadas. Tampoco resultaron totalmente carbonizadas las maderas del mobiliario y diversos accesorios, como hubiera sido normal en un siniestro accidental. El informe fue remitido al juzgado de instrucción que había abierto diligencias, el cual dejó en libertad provisional a un hombre que fue detenido como presunto autor de los hechos.