El Ayuntamiento de Valencia paraliza la reforma de un edificio del siglo XVIII para un hotel

Edificio donde se ha previsto el futuro hotel. / j. j. monzó
Edificio donde se ha previsto el futuro hotel. / j. j. monzó

Una inspección constata que las obras han superado la declaración responsable concedida y que carecen de un informe arqueológico

P. MORENOVALENCIA.

El Ayuntamiento ha ordenado la paralización de las obras que se realizan en el edificio situado en la esquina de las calles Roteros y Pintor Fillol, en el barrio del Carmen, debido a que la reforma con la que el inmueble del siglo XVIII se convertirá en un hotel excedía la declaración responsable.

Así lo confirmaron ayer fuentes municipales, al indicar que «lo que estaban haciendo requería una licencia, pero habían comunicado obras menores que sólo requerían una declaración responsable. Se les ha pedido que actualicen la documentación para adquirir la licencia necesaria para los trabajos que sí estaban haciendo».

La decisión se produce tras una denuncia presentada por la asociación Círculo por la Defensa del Patrimonio, al observar el arranque de las obras en un edificio catalogado como Bien de Relevancia Local. «Agradecemos la gran labor que está haciendo la Policía Autonómica, Sección de Patrimonio, en las cuestiones referentes a la vigilancia y protección de nuestro patrimonio cultural. Si no es por ellos, el Ayuntamiento hubiera seguido permitiendo las obras sin los permisos necesarios», aseguraron.

La ficha redactada por el Consistorio sobre el inmueble, dentro del catálogo de edificios protegidos, señala como elementos de interés la portada de piedra en la fachada, el zaguán, unos arcos de piedra en el interior, restos de pavimentos y elementos decorativos en techos, así como forjados con viguería de madera. El proyecto difundido en su día por la cadena hotelera Axel habla de un establecimiento de 72 habitaciones y distintas zonas comunes, en lo que la empresa considera el primer hotel 'gay friendly' de Valencia y que requerirá una inversión de un millón de euros.

La reforma también fue motivo de críticas por la asociación de vecinos Amics del Carme, aunque en este caso fue por la petición sin éxito realizada al gobierno municipal para tener acceso a una copia del expedientes. Fuentes de la entidad recordaron que la petición sigue vigente y que es uno de los motivos de que decidan dar el paso de acudir a un juzgado por la falta de transparencia del Consistorio.

La ficha realizada en 2016 indica como elementos impropios que deben desaparecer todos aquellos que afecten a la «lectura formal y tipológica del edificio, como instalaciones vistas o cuerpos añadidos con posterioridad a la construcción del edificio original que no presenten valores arquitectónicos, artísticos, históricos o culturales». La identificación de los elementos impropios deberá realizarse con carácter previo a cualquier tipo de intervención y entre ellos se incluye una cubierta de placas de fibrocemento.

La inspección de la Policía Autonómica derivó en un expediente entregado en la Dirección Territorial de Cultura, que tiene también competencias al tratarse de un edificio protegidos. Fuentes de la conselleria dirigida por Vicent Marzà informaron al respecto que no han recibido informe arqueológico, pero que como la ausencia de licencia es una vulneración mayor de la normativa, decidieron delegar la decisión en el Ayuntamiento. La previsión de la empresa es que el hotel abra sus puertas a finales de año, según anunciaron el pasado mayo, con servicios como un pub y otros dedicados al 'bienestar'. El negocio se explotará en régimen de arrendamiento.