El Consistorio modifica una finca junto al Micalet tras el rechazo de su diseño

La calle Micalet, con el diseño del nuevo edificio al fondo. / lp
La calle Micalet, con el diseño del nuevo edificio al fondo. / lp

La comisión de Patrimonio estudiará el proyecto de ejecución para decidir también la necesidad de una excavación arqueológica

P. MORENOVALENCIA.

La comisión de Patrimonio, formada por técnicos del Ayuntamiento y la Conselleria de Cultura, tiene sobre la mesa una nueva propuesta para construir el edificio anexo a la Casa del Relojero, enfrente del Micalet. Tras la constitución del nuevo Ayuntamiento este sábado, se pondrá en marcha de nuevo el calendario de reuniones para resolver los modificados tras el rechazo del primer diseño.

Fuentes de la concejalía de Desarrollo Urbano indicaron ayer que la voluntad de los técnicos es autorizar la propuesta tras examinar el proyecto de ejecución. Hasta ahora se ha trabajado con el básico y la fachada se ha cambiado respecto a lo que se presentó hace meses.

El hecho de trabajar con el proyecto de ejecución permitirá conocer al detalle por ejemplo la cimentación y su efecto en los restos arqueológicos que aparezcan. El solar tiene ahora un pavimento de hormigón perteneciente a un edificio efímero ya desaparecido y que sirvió de oficinas de la exposición 'La Luz de las Imágenes' podría aprovecharse, señalaron.

En cuanto a los cambios introducidos en el diseño básico, se encuentra la modificación de la altura de la fachada de la calle Micalet, al plegarse la fachada de mortero haciendo que se delimite más claramente la volumetría. También se ha recuperado el balcón de la última planta, pero se retranquea. Éste, junto al inferior y la celosía de la terraza tienen distintas posiciones respecto del plano de fachada para generar un mayor dinamismo.

En la parte trasera también hay cambios. El concurso para construir este edificio y rehabilitar la Casa del Relojero pondrá fin a décadas de abandono desde que la finca pasó a manos del Ayuntamiento. La última decisión municipal fue la de apuntalar el inmueble y hacer una serie de obras de conservación para evitar el desplome de la estructura.

El retraso en la solución de esta parte de la calle Micalet originó una corriente de opinión entre los vecinos para no edificar en el solar y urbanizarlo como una plaza, una zona de descanso en uno de los lugares con más paso de turistas de la ciudad. La iniciativa promovida por la asociación de vecinos de Ciutat Vella fue desestimada por el Consistorio, que pretende recuperar la trama urbana en su totalidad.

La excepción será la pequeña plaza que se abrirá en la parte trasera del inmueble, a la que se accederá a través de un pasaje desde la calle Micalet para que sea mucho más permeable. Tanto el edificio de nueva planta como el que se rehabilitará quedará para servicios del Consistorio, donde en su día se habló de una biblioteca o la propia sede de la junta municipal. Entre otros cambios sobre la propuesta inicial del despacho Contell-Martínez Arquitectos, se recupera el cartel de la fachada de la calle Micalet y se dibuja, más como una intención que como algo definitivo, el cerramiento de la planta baja.