El Consistorio mantendrá el 'tasazo' a las terrazas pese al aviso de cierre de bares

Terraza en una calle peatonal de Valencia. / damián torres
Terraza en una calle peatonal de Valencia. / damián torres

Los afectados advierten de que la subida amenaza la «viabilidad» de los locales, pero Hacienda replica que es el primer aumento en dos años

ÁLEX SERRANO y PACO MORENOValencia

El Ayuntamiento mantendrá el incremento de la tasa de mesas y sillas de los bares para el próximo año, el ya conocido como 'tasazo', pese a las quejas crecientes de los grupos de la oposición y la Federación de Hostelería. La entidad señaló en un comunicado que «una subida tan desproporcionada supondrá una grave dificultad para la viabilidad empresarial de muchos de estos establecimientos afectados», en clara alusión al riesgo de cierres de locales. Las empresas del centro serán las más afectadas con un incremento medio de 600 euros, según desveló este jueves el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner.

La petición de que se mantenga un año más congelada la tasa no será aceptada por el gobierno municipal. El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, recordó que ha estado dos años sin que se produzca una subida y que sólo será significativa en el centro, donde se sitúa la zona 1. «Hemos estado dos ejercicios sin tocarla y se trata de calles por donde pasan millones de turistas. En el resto de la ciudad se mantendrá prácticamente igual que ahora. El problema que tienen esos negocios no es precisamente la tasa». La normativa irá a la comisión de Hacienda de este lunes, para posteriormente aprobarla en el pleno de manera provisional el jueves.

En la zona 1, la tarifa del módulo pasará de 62,37 a 88,89 euros al año, mientras que en la zona 2 será de 42,99 a 50,14 euros. Por último, en el callejero grafiado con la 3 irá de 28,97 a 29,29 euros. La Federación de Hostelería, como adelantó el viernes LAS PROVINCIAS, rechaza también incrementos en el Impuesto de Bienes Inmuebles, la nueva tasa del alcantarillado dentro de la factura del agua y el Impuesto de Actividades Económicas, que «implicarán una subida desproporcionada del 46% respecto a los pagos actuales».

Los comerciantes rechazan el aumento del 3% en el recibo y Vilar estudiará bonificaciones

«En este contexto cabe destacar que gran parte de los negocios que se verán afectados por este aumento generalizado de tasas corresponde a pequeñas y medianas empresas y establecimientos familiares», continúa la federación, que ha pedido una reunión con el concejal de Hacienda para negociar alternativas al 'tasazo'. Adujeron que «necesitamos diálogo a la hora de abordar este tema, dado que hasta este momento no se ha tenido ninguna noticia del Ayuntamiento sobre las medidas que iban a tomar».

En la calle, los locales situados en la zona más céntrica de la ciudad protestan por una medida que les supondrá una presión añadida sobre las economías de los bares, restaurantes y cafeterías de calles como Ribera, Convento de Santa Clara o Arzobispo Mayoral. Así, desde una conocida cafetería en la calle Ribera explican que el aumento de las tasas de ocupación de vía pública es «un castigo más» que les afectará «económicamente, además mucho». En este local reconocen que la mitad del aforo está fuera y que la reducción de terrazas ya les ha afectado. Ahora, temen aún más estrecheces económicas.

En el extremo norte de la plaza de la Reina, en otra cafetería, auguran despidos si el aumento a las tasas se concreta. El gerente explica: «El año pasado aguantamos a duras penas porque es verdad que hay mucho turismo, pero si tengo que pagar 600 euros más por la ocupación de las terrazas... a lo mejor me toca despedir a alguien».

El concejal Vilar se reunió ayer con una representación de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico con el fin de analizar las subidas previstas en el Impuesto de Bienes Inmuebles. El presidente de la entidad, Rafael Torres, comentó tras el encuentro que le habían trasladado «la falta de justicia en la subida de impuestos, cuando tienen superávit y son incapaces de gastarse la partida destinada a inversiones».

A su juicio, en el gobierno municipal «deberían ser realistas, saben de antemano que no pueden tramitar ni de lejos todas las partidas de inversiones. Deben hacer los presupuestos como toca, con menos dinero para lo que saben que no van a ejecutar ese año».

El edil de Hacienda se comprometió a estudiar una modificación al alza del valor catastral a partir del que se aplica un tipo de gravamen diferenciado, en concreto del 1,086% frente al 0,73% del resto. «De esta manera quedarían fuera más tiendas, pero es algo a revisar. Lo mismo ocurre con las bonificaciones de algunos comercios. Ahora, los incluidos en el registro de tiendas emblemáticas se benefician de un descuento del 95%, por lo que los comerciantes plantearon «un registro B, fuera de esas 50 tiendas, a los que cumplan con el criterio de tradicional, histórico y familiar», dijeron.