El Consistorio aprueba ampliar la lucha contra el mosquito tigre a propiedades privadas

Una empresa se dedicará a informar «puerta a puerta» en los recintos donde se haya detectado la plaga, además de reforzar la concienciación

P. MORENO

valencia. La empresa Lokímica, única oferta presentada al concurso, será la encargada de prestar el servicio de refuerzo contra el mosquito tigre en Valencia, donde la principal novedad será la posibilidad de actuar en propiedades privadas, donde se sitúa el 80% de los focos de esta plaga de insectos, comentó ayer el concejal de Sanidad, Emiliano García.

La Mesa de Contratación se reunió en sesión extraordinaria para la apertura del segundo sobre, de tal manera que la formalización del contrato se haga lo antes posible. El edil confirmó que, en principio, la oferta reúne todos los requisitos, aunque todavía faltan algunos trámites. La lucha contra el mosquito tigre se ha convertido en uno de los quebraderos de cabeza para el gobierno municipal, tras la llegada de esta especie hace años.

De ahí el interés en reforzar tratamientos y campañas preventivas. Esto último es lo que destacó el edil, al incidir en que el encargo, de dos años de duración y un coste de unos cien mil euros anuales, se dedicará tambíen al «puerta a puerta» para informar a los vecinos de las obligaciones que tienen. Los operarios tomarán nota de los vecinos que rechacen el tratamiento, cuando haya sido detectado un foco, ante la posibilidad de multas por promover la propagación de plagas.

Colegios, solares, piscinas, almacenes y hasta cementerios, entre los lugares prioritarios Algunas zonas están monitorizadas para comprobar cómo evoluciona el foco

De manera paralela a este contrato, Sanidad ultima la aprobación de una ordenanza específica. Incluirá sanciones como todas, aunque la voluntad es que «sirva para la concienciación, no para multar», precisó García. Así, las multas leves irán de 25 a 750 euros, mientras que las graves se sitúan de 751 a 1.500 euros. Por último, las más graves alcanzarán los 3.000 euros. Además, el Consistorio ha fijado una serie de lugares prioritarios a la hora del tratamiento, como colegios, solares, piscinas, almacenes de neumáticos, cementerios o incluso clubes náuticos y garajes de vehículos.

En realidad, cualquier lugar con algo de humedad, aunque sea una pequeña cantidad de agua en un plato, es susceptible de albergar un foco de mosquito tigre. La picadura de este insecto es más dolorosa que la de otras variedades y su efecto dura más días, entre otros perjuicios.

La erradicación completa de este insecto se da por descartada, aunque sí su control. Para esto se ha planteado ahora una estrategia específica en puntos sensibles. Así, se repasarán 7.000 imbornales en la red de alcantarillado, junto con una «campaña informativa de formación y capacitación ciudadana mediante la estrategia puerta a puerta», según figura en el pliego de condiciones del concurso. García se mostró «muy satisfecho con la preparación de la campaña», y señaló «la importancia de proporcionar directamente esta información a los ciudadanos, actuando siempre desde la óptica de la prevención».

La obligación del tratamiento en recintos privados será cuestión de los propietarios, aunque lo hará la contrata en caso contrario. También se colocarán «ciertos tipos de trampas en los domicilios para extraer índices entomológicos comparativos y evaluar la reducción de la incidencia del mosquito tigre», como figura en la documentación. Algunas de estas propiedades estarán monitorizadas con «trampas de ovoposición para medir la densidad».